Los sindicatos UGT-FICA, CCOO y CSIF han cerrado este viernes un principio de acuerdo con Teka en el expediente de regulación de empleo (ERE) que rebaja los despidos previstos de 99 a solo 66 en los distintos centros afectados y eleva las indemnizaciones a 40 días por año trabajado, con tope de 30 mensualidades y mejoras adicionales. El pacto, alcanzado en la última jornada de negociación tras un mes de tira y afloja, incorpora muchas de las demandas sindicales iniciales y se someterá a votación de la plantilla en asamblea el martes 10 de febrero.
Los representantes de los trabajadores destacan que el preacuerdo contempla un periodo de voluntariedad combinado con intercambiabilidad, para que el grueso de las salidas sea lo menos traumático posible. Además, la empresa pondrá a disposición de los afectados un servicio de recolocación externo mediante consultora especializada, que acompañará a quienes salgan en la búsqueda activa de nuevo empleo.
Entre las novedades, se abre la puerta a priorizar a los ex trabajadores de Teka en futuras vacantes de la compañía, y se establece un plan de rentas para mayores de 59 años con distintos porcentajes de apoyo económico hasta alcanzar la jubilación anticipada. Para los mayores de 55, la empresa abonará el convenio especial de la Seguridad Social hasta los 63 años, garantizando así una red de protección ampliada.
El convenio también ofrece seguridades frente a despidos objetivos futuros, ya sean individuales o colectivos, manteniendo las mismas condiciones del acuerdo durante tres años. Para vigilar su aplicación, se creará una comisión de seguimiento paritaria que resuelva incidencias y asegure el cumplimiento estricto de lo pactado en todos los centros implicados.
Los sindicatos UGT-FICA, CCOO y CSIF subrayan en su nota que este entendimiento responde a las necesidades concretas de las plantas afectadas y responden a las reivindicaciones mantenidas desde el arranque del procedimiento. Confían en que la asamblea de trabajadores respalde el preacuerdo, al considerar que equilibra las exigencias de la empresa con la protección real de la plantilla.














