Las organizaciones sindicales UGT-FICA, CCOO y CSIF han vuelto a poner en duda los argumentos que sustentan el expediente de regulación de empleo (ERE) anunciado por Teka, que contempla la salida de 99 trabajadores en sus diferentes centros del país, 47 de ellos en la fábrica de Santander.
Tras la cuarta reunión de negociación, celebrada este jueves y que se extendió durante más de siete horas, los representantes de los trabajadores han reiterado “su preocupación por la falta de claridad en las causas que justifican el ajuste” y han exigido a la empresa que revise y reduzca el número de puestos a amortizar. “Siguen existiendo muchas dudas sobre la validez de los datos aportados en el informe técnico, y más aún cuando algunas cifras han variado desde finales de año”, han señalado los sindicatos en un comunicado conjunto.
Las tres centrales piden a la dirección que explique con detalle el alcance real de la nueva estructura de la compañía y su impacto a futuro, subrayando que los cambios propuestos no pueden comprometer la viabilidad de la plantilla. Confían además en que la empresa retire la propuesta social inicial y presente una alternativa que tenga en cuenta “las necesidades reales y las garantías laborales” de los empleados.
UGT-FICA, CCOO y CSIF aseguran que su objetivo es evitar despidos forzosos y buscar medidas menos drásticas, como reubicaciones o bajas voluntarias incentivadas. Las partes han acordado reanudar el periodo de consultas el próximo jueves, 5 de febrero, en un proceso que continúa abierto y que será clave para determinar el alcance final del expediente.













