La Guardia Civil de Cantabria ha detenido a un hombre de 22 años y vecino de Santander como presunto autor del robo de la estatua dedicada al golfista Severiano Ballesteros, sustraída hace once días del parque La Barquería, en Pedreña (Marina de Cudeyo). La operación se precipitó después de localizar la pieza, valorada en unos 30.000 euros, fragmentada en un trastero de la zona de La Albericia.
En el registro, efectuado tras la detención del sospechoso, los agentes hallaron la escultura partida por la cintura, con la cabeza intacta y el torso y los brazos fracturados en varios pedazos. Algunas partes presentaban cortes compatibles con un intento de troceo para su posterior venta como chatarra.
El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, ha informado de la operación este viernes en una comparecencia en el acuartelamiento de la Guardia Civil en Santander, acompañado por el teniente coronel jefe accidental del Cuerpo en la comunidad, Julio Postigo; el alcalde de Marina de Cudeyo, Pedro Pérez; y el capitán de la Unidad Orgánica de Policía Judicial, Alberto Fuerte. Casares destacó la “dedicación y el intenso trabajo” de los agentes para recuperar la estatua antes de que pudiera ser vendida o fundida, e informó de que la investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones.
El delegado también transmitió el resultado de la operación a la familia de Seve Ballesteros antes de su presentación pública, y agradeció la “enorme colaboración” del Ayuntamiento de Marina de Cudeyo y de la Policía Local desde el primer momento. Por su parte, el alcalde detalló que será el escultor, Salvador García Ceballos, quien evalúe si la obra puede ser reconstruida en el estado en que ha sido encontrada.
La denuncia por la desaparición de la estatua, una pieza de bronce de tamaño real y más de 100 kilos de peso, se presentó el pasado 19 de enero, cuando vecinos y autoridades constataron que la figura había sido arrancada y arrastrada por la hierba del parque antes de ser trasladada a otro punto.
Los investigadores centraron sus primeras hipótesis en el posible intento de venta del bronce en centros de recuperación de metales, por lo que se organizaron inspecciones y vigilancias en varios establecimientos de Cantabria y provincias limítrofes. La presión policial pudo haber disuadido a los autores de desprenderse del material, favoreciendo así su recuperación antes de ser fundido.
Paralelamente, la Guardia Civil recopiló información a través de la colaboración ciudadana y de medios técnicos, lo que permitió identificar un vehículo y a varios individuos con antecedentes por robos de cobre. Las pesquisas condujeron hasta el detenido, que ya había sido arrestado en otoño pasado por presuntos robos de cableado del alumbrado público en distintos municipios de la comunidad.
Con las pruebas reunidas, los agentes del Grupo de Delitos contra el Patrimonio de la Policía Judicial, apoyados por el Puesto de Pedreña y otras unidades de la Compañía de Santander, llevaron a cabo la detención y el registro del trastero donde se hallaron los restos de la escultura. Las diligencias continúan para determinar si hay más personas implicadas.












