El nuevo Plan de Gestión del Lobo en Cantabria ha completado su último paso antes de la aprobación definitiva tras recibir el informe favorable del Consejo Regional de Caza, en una reunión presidida por el director general de Montes y Biodiversidad, Ángel Serdio. Una vez publicado en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC), el texto entrará con vigor al día siguiente.
Durante el encuentro, Serdio subrayó que el plan vigente, aprobado en 2019, “ha quedado obsoleto”, motivo por el que la Consejería ha impulsado una revisión “profunda y participada” que permita mantener un modelo de gestión “eficaz y actualizado”, independientemente de la situación legal del lobo en el catálogo nacional de especies protegidas. “Queremos un documento plenamente consensuado y por eso se amplió el período de información pública, para que nadie pueda decir que no tuvo la oportunidad de participar”, recalcó el responsable autonómico.
Participación y alegaciones
El proceso de exposición pública culminó con la recepción de 164 escritos de alegaciones, de los que 161 fueron admitidos por cumplir con los requisitos formales. Las aportaciones han llegado desde Múltiples ámbitos: ciudadanos a título individual, entidades ecologistas, asociaciones ganaderas, partidos políticos, administraciones públicas y colectivos profesionales.
El director general destacó que el proceso ha permitido recoger puntos de vista “muy diversos” y que varias de las sugerencias se han incorporado al texto definitivo. Entre las modificaciones más relevantes figuran la ampliación de la representación de los grupos ecologistas en la Mesa del Lobo, que contará con tres miembros en lugar de uno, la creación de mesas de trabajo específicas derivadas de la Mesa General y la revisión de la exposición de motivos del plan.
Asimismo, se han tenido en cuenta las observaciones del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), que en su informe plantea la necesidad de disponer de estudios más actualizados sobre la población del lobo en Cantabria y de datos científicos más precisos sobre la mortalidad de la especie. También cuestiona la inclusión de una estimación de extracción anual del 20%, que considera elevada sin una base técnica suficiente.
Aprobación inminente
Todas las propuestas han sido analizadas y debatidas en el seno de la Mesa del Lobo, mientras la Consejería elaboraba la memoria técnica justificativa requerida para cerrar la fase administrativa. Con el dictamen favorable del Consejo Regional de Caza, el Gobierno autonómico da por concluido el proceso de traducción y prevé aprobar de manera definitiva el nuevo Plan de Gestión del Lobo en las próximas semanas.
El documento sustituirá al de 2019 y aspira a ser, según el Ejecutivo cántabro, una herramienta de equilibrio entre la conservación de la especie y la convivencia con las actividades ganaderas en la comunidad.













