Cantabria cerró el año 2025 con una tasa de abandono educativo temprano del 8,9%, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados esta semana. Este resultado sitúa a la comunidad como la tercera con mejores registros de todo el país, únicamente por detrás del País Vasco (3,6%) y Navarra (7,8%).
En el conjunto del Estado, los medios nacionales se redujeron al 12,8%, dos décimas menos que en 2024, alcanzando el nivel más bajo de toda la serie histórica. En la última década, España ha disminuido su tasa de abandono escolar en más de siete puntos, pasando del 20% en 2015 a las cifras actuales, consolidando así una tendencia descendente sostenida.
El indicador de abandono educativo temprano mide el porcentaje de jóvenes de entre 18 y 24 años que no han completado la educación secundaria de segunda etapa (Bachillerato o FP de Grado Medio) y que no cursan ninguna otra formación en el momento de la encuesta.
Diferencias por sexos y evolución en la comunidad
En la autonomía cántabra, la brecha entre hombres y mujeres se mantiene significativa: en 2025, el 11,7% de los varones había abandonado prematuramente los estudios, frente al 5,7% de las mujeres —una diferencia de seis puntos porcentuales—, similar a la media nacional (6,4 puntos).
El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, ha valorado positivamente estos datos, que, a su juicio, “reflejan el efecto de las políticas educativas y de los programas de refuerzo impulsados en los últimos años por el Ministerio de Educación”. Entre ellos, ha destacado el programa PROA+, que cuenta con una inversión de 360 millones de euros y está dirigido a apoyar al alumno con mayores dificultades.
Casares ha subrayado también el papel de la nueva Formación Profesional, cuya transformación en los últimos cursos “ha abierto oportunidades reales de empleo de calidad, ayudando a que más jóvenes permanezcan en el sistema educativo y encuentren salidas laborales estables”.
Formación y nivel educativo de la población adulta
Según datos del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, el 67% de las mujeres y el 56,8% de los hombres cántabros de entre 25 y 34 años habían alcanzado en 2024 un nivel educativo superior, cifras que superan en nueve puntos la media estatal y también rebasan la europea, situada en el 44,1% para el conjunto de ambos sexos.
Si se amplía el análisis a la población entre 25 y 64 años, el 26,39% de los cántabros no ha terminado la segunda etapa de secundaria, el 24,79% la ha completado y casi la mitad (48,82%) cuenta con estudios superiores.
Durante 2025, el 18,88% de las mujeres y el 13,64% de los hombres de este grupo de edad participarán en actividades de formación continua o aprendizaje permanente. Ellas se situaron por encima de la media estatal femenina (17,46%), mientras que ellos quedaron ligeramente por debajo de la nacional masculina (14,15%).
Estos datos, según el Ministerio, constatan que Cantabria avanza en la consolidación de un modelo educativo más inclusivo, con mayores tasas de titulación y una creciente participación de la población adulta en programas de actualización y reciclaje profesional.













