El Ágora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca ha expresado su preocupación por la situación que atraviesan varios centros cívicos y espacios sociales de Santander, una problemática que, según su presidenta, María Toca Cañedo, se viene agravando desde hace tiempo y afecta de lleno al desarrollo de actividades culturales y comunitarias.
Toca Cañedo advierte de que la presión del mercado inmobiliario está provocando la progresiva desaparición de estos espacios, al encarecer los locales y favorecer su reconversión en viviendas turísticas. “Muchos bajos urbanos están siendo transformados en pisos vacacionales bajo el amparo de leyes permisivas o por falta de control administrativo cuando se incumple la normativa”, explica.
La presidenta del colectivo señala que detrás de esta tendencia se encuentran procesos especulativos que también han forzado el cierre de numerosos comercios locales, incapaces de asumir los precios de alquiler actuales. En el caso de los centros cívicos, recuerda, la situación es aún más delicada, al tratarse de proyectos sin ánimo de lucro y sin ingresos regulares. De hecho, el propio Ágora tuvo que trasladarse en el pasado ante dificultades para mantener su sede.
Ante este contexto, el Ágora Luis Toca ha ofrecido su apoyo a otras iniciativas ciudadanas que afronten problemas parecidos. El colectivo se muestra dispuesto a colaborar en la difusión de campañas de financiación colectiva o a ceder su espacio, situado en la calle Juan XXIII, número 22, para dar visibilidad a las dificultades que viven estos proyectos.
Desde el Ágora hacen además un llamamiento a la cooperación y la acción conjunta frente a un modelo que, aseguran, está expulsando a la ciudadanía de sus barrios y debilitando el tejido social. “Es necesario sumar esfuerzos y trabajar juntos para defender estos espacios de encuentro y participación”, instan en su comunicado.














