La Federación de Servicios a la Ciudadanía (FSC) de Comisiones Obreras en Cantabria ha denunciado ante la Inspección de Trabajo el mal estado en el que se encuentran las instalaciones del servicio de aguas de Santander, gestionado por FCC Aqualia, debido a la falta de mantenimiento de los edificios.
Según ha explicado Manuel Arsenio, delegado de CCOO en el servicio de aguas, la situación “ha derivado en la aparición de goteras que afectan a los cuadros eléctricos” en la estación de tratamiento de agua potable (ETAP) de El Tojo, situada en Camargo y responsable del suministro de agua potable a la capital cántabra. A juicio del sindicato, esta circunstancia supone “un riesgo para la seguridad de las personas trabajadoras”.
Arsenio ha recordado que no se trata de un problema nuevo, sino de una situación que lleva años agravándose. “En 2020 ya tuvimos que acudir a la Inspección de Trabajo para denunciar el mal estado de conservación de los edificios, que llegó a provocar el derrumbe del techo del depósito de agua”, ha señalado. También ha recordado que, por las mismas razones, “fue necesario demoler la torre del edificio de cloro de la ETAP” por su avanzado deterioro estructural.
La denuncia presentada por CCOO incluye también las deficiencias detectadas en los vestuarios de las instalaciones tanto de Camargo como de Santander. En el caso de la planta potabilizadora de El Tojo, el sindicato denuncia que no existe un vestuario adecuado para el personal femenino. “Mientras los hombres disponen de un espacio completo con taquillas dobles, duchas y urinarios, las trabajadoras tienen que cambiarse en un pequeño trastero sin duchas ni armarios separados para la ropa de calle y de trabajo”, ha denunciado Arsenio.
Una situación que, según el delegado sindical, incumple la normativa de prevención sobre exposición a agentes biológicos recogida en el Real Decreto 664/1997, además del propio plan de igualdad de la empresa, que no garantiza la adaptación de las instalaciones en departamentos tradicionalmente masculinizados. FCC Aqualia cuenta con una plantilla de 107 personas, de las cuales 25 son mujeres, la mayoría en áreas técnicas o administrativas.
Respecto a las dependencias de Santander, CCOO también advierte de deficiencias similares. Arsenio ha asegurado que “los trabajadores de agua potable y residual comparten vestuarios, pese a estar expuestos a riesgos biológicos diferentes y a que la empresa debería habilitar espacios separados”. Además, ha denunciado el mal estado general de estas dependencias, con “inodoros inutilizados y una evidente falta de mantenimiento”.
El sindicato ha exigido a FCC Aqualia que actúe con urgencia para corregir las deficiencias y garantizar tanto la seguridad e higiene del personal como la calidad de un servicio básico para la ciudadanía. “Es necesario poner solución inmediata a esta situación y proteger la salud de quienes trabajan cada día para asegurar el abastecimiento de agua en Santander”, ha concluido Arsenio.














