La Audiencia Provincial de Cantabria ha impuesto una pena de cinco años y medio de prisión a un conductor de autobús que agredió sexualmente de manera continuada a una mujer con discapacidad intelectual a la que trasladaba periódicamente desde su domicilio hasta un centro psicosocial.
Los hechos probados, recogidos en el escrito de acusación de la Fiscalía y que han dado lugar a sentencia, se remontan al verano de 2022, cuando el acusado comenzó el servicio de transporte. Desde entonces, empezó a dirigirse a la víctima con comentarios como “qué guapa eres” o “dejas un olor en la furgoneta que me dan ganas de comerte”.
Al cabo de dos meses, con “ánimo de atentar contra la libertad sexual de la mujer y sin consentimiento alguno por parte de ella”, el condenado comenzó a cogerla de la mano y ponérsela encima de la bragueta, hasta el punto de sacarse el pene y obligarla a introducirlo en su boca. En otras ocasiones, llegó a pedirle que le masturbara, eyaculando sobre ella, y también le tocaba los pechos y los genitales de forma reiterada.
La mujer, que presenta un grado de discapacidad permanente del 75%, presentó denuncia en mayo de 2023. Como consecuencia de las agresiones, sufre síntomas compatibles con un trastorno de estrés postraumático y una lesión psicológica con repercusiones significativas en distintos ámbitos de su vida cotidiana.














