El secretario general del PSOE de Cantabria, Pedro Casares, ha afirmado que la comunidad ha arrancado 2026 «de la peor forma posible», con la prórroga presupuestaria que impide contar con nuevas cuentas públicas y cuya responsabilidad achaca «única y exclusivamente» a la presidenta autonómica, María José Sáenz de Buruaga, y al Partido Popular.
Casares, que ha intervenido en el primer Comité Autonómico del año, celebrado en el salón de actos de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Cantabria y abierto a toda la militancia, ha lamentado que sea la primera vez desde 1995, hace 30 años, que Cantabria inicia el ejercicio sin presupuestos aprobados. «El PP no ha entendido lo que significa gobernar en minoría. Han impuesto la soberbia al diálogo y han sido incapaces de negociar ni siquiera con sus socios naturales», ha señalado en referencia al PRC y Vox.
El líder socialista ha acusado a Buruaga de no querer realmente unas cuentas, sino de buscar «disimular su acercamiento a la extrema derecha y desgastar a sus socios políticos», como el PRC, que había aprobado los presupuestos de 2024 y 2025 y en esta ocasión «solo le había pedido cuatro cosillas».
Casares ha defendido que el PSOE es «la única oposición real al PP en Cantabria y, por tanto, la única alternativa de gobierno», recordando que los socialistas han tendido la mano durante todo 2025 para lograr acuerdos en sanidad, educación, vivienda o convivencia democrática. Ha reprochado al PP que «no haya querido ni escuchar» estas propuestas y haya optado por «acelerar los mayores recortes y el mayor deterioro de los servicios públicos de los últimos 15 años».
«Con el Partido Socialista no van a poder contar nunca para recortar, privatizar o debilitar lo público», ha sentenciado, contraponiendo el pago de la financiación del Hospital Valdecilla por el Gobierno de España con el modelo de Buruaga, que «ha acelerado el deterioro de lo público destinando 256 millones de euros al hospital Santa Clotilde en vez de fortalecer la Sanidad Pública».
Financiación autonómica «desde la lealtad»
Respecto al nuevo modelo de financiación autonómica, Casares ha abogado por una postura «exigente pero leal» con el Gobierno central, apostando por mejorarla mediante diálogo institucional. Ha reiterado la mano tendida al Ejecutivo de Cantabria para actuar como mediador y ha recordado que Cantabria es actualmente «la comunidad mejor financiada por habitante gracias al modelo impulsado por el PSOE».
Ha acusado al PP de «utilizar bulos y cifras falsas para confrontar», desmintiendo que Cantabria vaya a perder 400 millones con la nueva propuesta o que esté «sobrefinanciada», como aseguran los populares. «¿Por qué rechazan la condonación de la deuda que nos permite ahorrar más de 800 millones? ¿Por qué no ejecutan los fondos europeos que hemos traído los socialistas? ¿Por qué rechazan el plan estatal de vivienda que triplica la inversión en Cantabria?», se ha preguntado.
Defensa de servicios públicos y críticas al PP
Casares ha reivindicado el apoyo del PSOE a bomberos, docentes y sanitarios, la defensa de consultorios rurales y la oposición a privatizaciones como el puente de Requejada-Suances, que «triplica costes y favorece el negocio privado». Ha exigido una mejor gestión de los fondos europeos para evitar pérdidas de inversión y ha afirmado que «el PSOE está en la calle, al lado de la gente, escuchando y defendiendo los intereses de Cantabria».
También ha destacado las inversiones del Gobierno de España en la comunidad: Desfiladero de La Hermida, reordenación ferroviaria de Santander, soterramiento de Torrelavega, cubrimiento de vías en Camargo, llegada de la Alta Velocidad, modernización de Cercanías o proyectos culturales y logísticos. «Todo lo que se está haciendo en Cantabria lo está haciendo el Gobierno de España y lo está haciendo el PSOE», ha asegurado.
Tensión interna en el Comité
El Comité, que comenzó con un minuto de silencio por las víctimas de los accidentes ferroviarios de Aldamuz y Gelida, ha reflejado la división interna del PSOE cántabro, aún abierta un año después de la victoria de Casares en las primarias. La cita, con 130 dirigentes, ha terminado con críticas cruzadas por la financiación autonómica, el desempeño del grupo parlamentario, las afiliaciones masivas en Torrelavega y reproches personales.
Pablo Zuloaga, exsecretario general, y un sector crítico han asistido al comité, donde Fran Cano (Juventudes Socialistas) ha criticado el trabajo del grupo parlamentario —del que siete de ocho diputados son zuloaguistas—. Joaquín Gómez ha respondido acusando a Cano de «trepa». El momento más tenso llegó con ataques a Agustín Molleda (secretario de Organización) por sus polémicas en Cartes, contestados por Daniel Fernández, que le reprochó su intento de compatibilizar pensión de invalidez y sueldo parlamentario.
Zuloaga, Gómez y varios diputados abandonaron la sala en señal de protesta. Desde su entorno denuncian que Casares «acosó al grupo parlamentario» en lugar de hablar de los problemas de Cantabria. Las afiliaciones masivas en Torrelavega, que anticipan una batalla entre Molleda y José Luis Urraca, también han generado reproches, con Urraca denunciándolas ante la Ejecutiva Federal.
Casares ha emplazado a la militancia a trabajar territorialmente de cara a las elecciones de 2027 y ha resumido la disyuntiva: «el PP y sus negocios o el PSOE y los derechos de los cántabros». «Somos la única alternativa y la mejor esperanza para el futuro de nuestra tierra», ha concluido.














