La Audiencia Provincial de Cantabria ha dictado en los últimos días tres sentencias condenatorias por delitos contra la salud pública cometidos en distintos puntos de la comunidad, concretamente en Santander y Castro Urdiales. Las resoluciones afectan a tres hombres que han sido declarados culpables de traficar con distintas sustancias estupefacientes, entre ellas cocaína, resina de cannabis, anfetaminas y MDMA.
En una de las causas, la Sección Tercera del tribunal celebró este viernes una vista preliminar en la que el acusado reconoció dedicarse a la venta de cocaína y hachís, drogas que almacenaba en su vivienda de Santander. Durante el registro del domicilio, los agentes hallaron 25 gramos de cocaína y 160 gramos de resina de cannabis preparados para su distribución, además de 25.350 euros en efectivo y dos básculas de precisión.
El tribunal le ha impuesto una pena de dos años de prisión y una multa de 1.500 euros, además de acordar el comiso de 23.000 euros procedentes del dinero intervenido, que se determinó como fruto de la actividad delictiva.
Por otra parte, la Sección Primera ha condenado a otro hombre por tráfico de drogas y un delito contra la seguridad vial, al haber sido sorprendido conduciendo por Santander pese a tener el permiso de conducir retirado por decisión judicial. En el momento de su detención, los agentes de la Policía Local le incautaron 152 gramos de cocaína destinados a su venta y un sobre con 5.550 euros en efectivo procedentes, según la sentencia, de operaciones ilícitas de compraventa de droga.
La pena impuesta asciende a tres años de prisión, junto con una multa de 10.000 euros y la obligación de realizar 60 días de trabajos en beneficio de la comunidad.
Finalmente, la misma Sección Primera ha dictado otra sentencia contra un hombre detenido en una discoteca de Castro Urdiales, donde fue sorprendido con una bolsa negra que contenía diversas drogas listas para su venta. Entre las sustancias encontradas se incluían MDMA, anfetamina, cocaína y resina de cannabis, ocultas tanto en la bolsa como entre su ropa y calzado.
El tribunal lo ha condenado a dos años de prisión y a pagar una multa de 1.500 euros por delitos contra la salud pública.
Estas sentencias se suman a las resoluciones dictadas recientemente por la Audiencia Provincial de Cantabria en materia de tráfico de drogas, que continúa aplicando criterios de firmeza ante este tipo de delitos que afectan de forma directa a la salud y a la seguridad ciudadana.














