El portavoz del PRC en el Ayuntamiento de Santander, Felipe Piña, ha reclamado la retirada inmediata de los vehículos abandonados que permanecen en distintas calles y barrios de la ciudad. Además, ha instado al equipo de gobierno municipal a reforzar la vigilancia y el control tanto sobre esos coches en desuso como sobre aquellos que se emplean como almacén, en aplicación de la ordenanza de ocupación de la vía pública.
Estas propuestas forman parte de la moción registrada por el grupo regionalista para su debate en el próximo Pleno, donde también se pide lanzar una campaña de sensibilización ciudadana orientada a disuadir el abandono de vehículos en la calle e informar sobre las sanciones recogidas en la normativa vigente.
Piña ha advertido de que la acumulación de vehículos abandonados en Santander se ha convertido en una problemática creciente, con repercusiones en la seguridad vial, la salud pública y el medio ambiente. En su opinión, la inacción municipal está generando “situaciones de insalubridad, inseguridad y pérdida de plazas de aparcamiento, especialmente en zonas donde ya resulta muy complicado estacionar”.
El concejal regionalista ha recordado que estos vehículos “no solo ocupan espacio público, sino que también se convierten en focos de suciedad y vandalismo”. Como ejemplo, ha aludido al caso reciente de Castilla-Hermida, donde varios coches abandonados permanecían en la vía, uno de ellos acabó calcinado y llegó a afectar con las llamas a los vehículos próximos, cuyos propietarios “todavía esperan compensaciones por los daños sufridos”.
En ese sentido, Piña ha subrayado que la legislación “es muy clara” sobre cuándo un vehículo debe considerarse un residuo y ser retirado. Ha citado el artículo 106 de la Ley de Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, que autoriza a la Administración a ordenar el traslado de los coches a un Centro Autorizado de Tratamiento (CAT), así como la Ordenanza de Circulación de Santander, que atribuye a la Oficina Municipal de Tráfico la gestión de los expedientes de retirada y desguace.
Desde el PRC, consideran “urgente” intensificar la vigilancia y actuar con rapidez sobre aquellos vehículos que muestran signos evidentes de abandono, muchos de ellos sin matrícula, semidesguazados o rodeados de basura, lo que —afirman— proyecta “una imagen de dejadez y deterioro que no se puede permitir en una ciudad como Santander”.
Piña también ha destacado que el problema resulta “especialmente grave” en los barrios con escasez de aparcamiento y en los entornos de la OLA, donde “cada plaza cuenta”. “No es lógico que se eliminen plazas en superficie mientras hay coches abandonados ocupando la vía pública durante meses sin que nadie actúe”, ha denunciado.
Por último, el portavoz regionalista ha alertado de la proliferación de vehículos que se utilizan como trasteros o almacenes personales, lo que, a su juicio, “vulnera el espíritu de la ordenanza y supone un uso indebido del espacio público, destinado al estacionamiento y no al almacenamiento privado”.












