La Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de Comisiones Obreras en Cantabria (CCOO) ha convocado este lunes una concentración a las puertas de la residencia Ballesol, en San Felices de Buelna, para mostrar su respaldo a una trabajadora que, según el sindicato, ha sido objeto de represalias por parte de la empresa y sancionada de manera “injusta”.
Desde la organización sindical explican que la sanción impuesta responde a una situación que trasciende la responsabilidad individual y que se enmarca en un escenario laboral complejo, marcado por la escasez de personal y una gestión deficiente que, aseguran, viene arrastrándose desde hace tiempo en el centro.
Alrededor de un centenar de personas —entre miembros de la plantilla, familiares de usuarios y trabajadoras de otros centros— se sumaron a la protesta organizada por la federación. Durante la concentración, las responsables de CCOO subrayaron que el principal problema radica en la desorganización del trabajo, lo que impide que las gerocultoras puedan desempeñar sus funciones de manera adecuada. Este desajuste, apuntaron, está derivando en sanciones y señalamientos “sin fundamento” hacia un personal que, pese a las dificultades, continúa cumpliendo con su labor asistencial.
El sindicato reclamó a la dirección de Ballesol que adopte medidas inmediatas para revertir la sanción y abrir un diálogo que permita resolver la situación de fondo. En este sentido, exigieron una reestructuración del modelo organizativo que garantice tanto la calidad de los cuidados a las personas residentes como unas condiciones laborales dignas para la plantilla.
“Defender unas condiciones de trabajo justas y el respeto a quienes prestan atención directa es esencial para ofrecer un servicio de calidad”, remarcaron las representantes sindicales, insistiendo en que la solución no pasa por penalizar a las trabajadoras, sino por dotar al centro de recursos y una planificación adecuada. “Si no se nos cuida, no podemos cuidar”, concluyeron.














