La alcaldesa de Santander, Gema Igual (PP), se muestra optimista sobre alcanzar un acuerdo con los vecinos de Cueto para el modificado del proyecto del aparcamiento de Mataleñas. La controversia gira en torno al área donde se preveía un parking de autocaravanas con 30 plazas, idea ya descartada por el rechazo vecinal que reclama en su lugar una «zona natural». Así lo ha expuesto este martes Dori Rumayor, vocal de la Asociación de Vecinos de Cueto, en un encuentro con la alcaldesa durante la visita al barrio por el fin de las obras de renaturalización de la Avenida Doctor Madrazo.
Igual ha dejado claro que el Ayuntamiento dialogará con la asociación para consensuar el modificado en la parte oeste del área de actuación, precisamente la zona del controvertido parking. «Hay dos opciones: que lleguemos a un acuerdo, que es lo que espero y que se haga en la zona oeste la solución que acordemos entre todos, o que en un momento dado se rompan relaciones y no se haga», ha planteado la regidora.
Posibilidades de consenso
La alcaldesa ha tranquilizado al asegurar que, si la propuesta vecinal resulta «razonable», no habrá problema para ejecutarla. «Ahora mismo no tenemos ni ese proyecto (el modificado) pintado ni ese consenso hecho», ha precisado Igual, que ve viable avanzar en la senda del pacto. Desde diciembre hay empresa adjudicataria y director de obra nombrado, y el primer día hábil tras Navidad, el 7 de enero, los técnicos ya se reunieron con los vecinos para pactar encuentros cada 15 días o tres semanas y debatir las distintas opciones.
Estas mesas de trabajo buscan desbloquear el modificado sin parar la marcha general del proyecto. La alcaldesa pone el énfasis en la voluntad de escuchar, pero también en la necesidad de cerrar un consenso práctico que no frene el global de la actuación.
Obras en marcha y fondos europeos
Las obras, adjudicadas por casi 1,2 millones de euros de los que 800.000 proceden de fondos europeos, han arrancado ya en la zona este, la del aparcamiento del campo de golf, sin controversia alguna. Igual ha insistido en que no se puede retrasar esta parte para cumplir con la justificación de las ayudas antes de junio. «No podemos retrasar la obra», ha zanjado, priorizando el calendario impuesto por Bruselas.
Este arranque selectivo permite avanzar en lo no cuestionado mientras se negocia lo espinoso. La regidora confía en que el diálogo con Cueto desatasque el nudo de la zona oeste, evitando que el rechazo vecinal paralice el conjunto.
Posición vecinal sin asfalto
Dori Rumayor ha reiterado que los vecinos quieren arreglar la zona pero conservarla «como está», es decir, «natural», y han subrayado «no queremos asfalto». Aunque valoran los fondos europeos, advierten de que no pueden justificar «destrozar la naturaleza». Rumayor ha abierto la puerta a ceder en un pequeño parking, pero insiste en primar lo verde frente al hormigón.
La vocal ha confesado la frustración vecinal al ver que los técnicos, en la reunión del día 7, llegaron «sin saber nada» de su plan. «No tenían ni idea de lo que pedíamos», ha lamentado, sintiéndose «defraudados» por esa falta de preparación. A pesar de todo, Rumayor ve positivo el compromiso de reuniones periódicas para avanzar hacia un entendimiento.
Encuentro en Doctor Madrazo
El cara a cara entre alcaldesa y vecinal se ha dado en un acto distendido, la visita por el cierre de las obras de renaturalización en la Avenida Doctor Madrazo. Ahí han coincidido Igual y Rumayor, aprovechando para tender puentes sobre Mataleñas. La alcaldesa reitera su apuesta por el consenso razonable, mientras los vecinos marcan distancia del modelo inicial de autocaravanas y piden naturalidad.
Este pulso refleja la tensión habitual entre urbanismo y preservación en Santander, con fondos europeos como reloj en la negociación. Igual insiste en que el Ayuntamiento no impondrá si hay pacto viable, pero no cejará en el ritmo para no perder las ayudas. Los vecinos, por su parte, apuran el diálogo sin renunciar a su visión verde del solar oeste.













