El consejero de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Financiación Autonómica, Luis Ángel Agüeros, ha cargado esta mañana contra la propuesta de financiación autonómica presentada por el Gobierno central, al considerarla «perniciosa y perjudicial» para la autonomía de Cantabria. En su intervención en el Consejo de Política Fiscal y Financiera celebrado en Madrid, acompañado por el director general de Economía, Javier Vidal Campa, Agüeros ha denunciado que de los 21.000 millones de euros adicionales previstos para 2027 destinados a financiar servicios básicos en las comunidades autónomas, Cantabria no recibiría ni un solo euro.
El responsable autonómico ha explicado que la propuesta supone un agravio para comunidades como Cantabria, que deben asumir el coste creciente de servicios cada vez más caros, muchos de ellos impuestos directamente por el Estado central. «Se trata de que la comunidad reciba los mismos recursos para financiar unos servicios cada vez más costosos», ha precisado Agüeros, que ha emplazado a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, a retomar el espíritu del pacto alcanzado en 2009, cuando tras negociaciones con consenso entre todas las partes se diseñó un sistema que recogía las singularidades de cada territorio.
Desde el Gobierno de Cantabria han solicitado formalmente una nueva reunión con la ministra para avanzar en una financiación autonómica que respete el consenso y tenga en cuenta las particularidades de la comunidad. Agüeros ha dejado claro que el Ejecutivo autonómico apuesta por un modelo dialogado que permita corregir las carencias del sistema actual y el propuesto, donde Cantabria aparece como una de las comunidades más afectadas junto a otros territorios de menor peso demográfico.
Uno de los puntos más controvertidos que ha rechazado frontalmente el consejero es la afirmación de sobrefinanciación que el Ministerio atribuye a Cantabria, al considerar que es la comunidad que más recursos recibe por habitante. «Nada más lejos de la realidad», ha sentenciado Agüeros, que ha enumerado tres factores que desmienten esa supuesta sobrefinanciación y justifican mayores necesidades financieras para la autonomía.
En primer lugar, ha recordado la falta de infraestructuras clave como el AVE, inexistente en Cantabria, lo que genera un «aislamiento» que supone una desigualdad estructural con otras comunidades y dificulta el acceso en igualdad de condiciones a los servicios, agravado por la orografía y dispersión territorial propias de la autonomía. En segundo lugar, ha destacado la carga que supone para las cuentas autonómicas el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, centro de referencia que asume habitualmente pacientes de otros territorios, con unos costes que impactan cada vez más en el presupuesto de Cantabria.
El tercer argumento que ha esgrimido Agüeros se refiere a la elevada población flotante de la comunidad, formada por propietarios de segundas residencias que no tributan en Cantabria pero sí utilizan sus servicios públicos. Ha puesto como ejemplo concreto el municipio de Noja, que pasa de 2.700 habitantes empadronados a cerca de 100.000 en temporada estival, multiplicando por 40 su población real y generando una presión brutal sobre los servicios sin una financiación compensatoria adecuada.
La propuesta concreta del Ministerio para Cantabria, que prevé 46 millones de euros procedentes de los Fondos de Compensación Interterritorial (FCI), ha sido calificada por Agüeros de «atropello» y «migajas». El consejero ha criticado que estos fondos están restringidos exclusivamente a inversión, según establece el artículo 158.2 de la Constitución, excluyendo cualquier gasto corriente en personal, sanidad, educación u otros servicios esenciales que representan la mayor parte del presupuesto autonómico.
«No se destinan 0 euros a sanidad, educación, dependencia, sector primario o industria, solo 46 millones para invertir», ha resumido Agüeros, que considera «inasumible» un modelo que no contempla incremento alguno en financiación básica para servicios fundamentales. Ha criticado además que cualquier mejora en la financiación de Cantabria tendría un impacto «insignificante» en el conjunto del sistema por su menor peso demográfico, pero supondría un respaldo crucial para atender las necesidades reales de la comunidad.
El consejero también ha cuestionado otros elementos técnicos del modelo propuesto. Ha denunciado que la población ajustada no refleja el coste real de los servicios en Cantabria, ignora la orografía, subestima la dispersión poblacional y no pondera adecuadamente el Fondo de Suficiencia Global. En el sistema actual, Cantabria participa en un 1,68-1,7% de los recursos totales, porcentaje que se reduciría al 1,37% con la nueva propuesta ministerial.
Respecto a la cláusula del «statu quo» que se incluye como cierre del sistema, Agüeros ha aclarado que no supone renunciar a incrementos futuros de financiación. «Debería perdurar toda la duración del sistema y no solo el primer año, incrementándose en la misma proporción que los fondos generales», ha defendido, cuestionando también la opacidad en la presentación de datos del FCI, donde solo se mencionan las cuantías de Extremadura y Cantabria sin detallar las de otras comunidades.
Finalmente, ha hecho referencia al Fondo de Convergencia, integrado en el Sistema de Financiación Autonómica, cuya dotación es «muy inestable». En 2025 Cantabria recibió 144 millones, pero otros años la cantidad ha sido menor al depender de que la población crezca por debajo de la media nacional. Agüeros ha concluido emplazando al Gobierno central a plantear, en caso de avanzar con el nuevo SFA, algún fondo específico que permita a comunidades como Cantabria recibir una financiación más equitativa y adaptada a su realidad.













