La Asociación de Vecinos de Cueto ha mostrado su oposición al comienzo de la primera fase de las obras del aparcamiento de Mataleñas, mientras no exista un acuerdo “claro y completo” que defina el conjunto del proyecto y pueda ser debatido con los residentes del barrio. Así lo ha decidido la entidad por unanimidad durante una reunión de su junta directiva, de la que ha informado en una nota de prensa.
El colectivo vecinal mantiene su defensa “a ultranza” del entorno natural de Mataleñas y subraya que su postura no responde a un rechazo frontal, sino a la exigencia de diálogo con el Ayuntamiento de Santander para consensuar una actuación integral. “Queremos hacerlo desde un espíritu constructivo, dialogante y respetuoso, confiando en que sea posible alcanzar un acuerdo que responda al interés general, al sentir del vecindario y al compromiso con la protección del entorno”, recalcan.
El encuentro del que ha salido esta resolución se celebró con la presencia de técnicos municipales, convocados para analizar el proyecto vecinal que fue entregado a la alcaldesa hace cuatro meses. Durante la reunión, los representantes de Cueto explicaron de nuevo las líneas maestras de su propuesta “confiando en que hubiera sido previamente estudiada y valorada” por el Consistorio.
Según los vecinos, el debate se centró en la intención municipal de iniciar de manera inmediata una primera fase en la zona del campo de golf, concretamente la ordenación del aparcamiento. La asociación asegura no estar en desacuerdo con esta intervención, siempre que forme parte de un plan global pactado que garantice el equilibrio entre movilidad, sostenibilidad y preservación ambiental.
La discrepancia principal surge, según denuncian, del proyecto para construir un vial de doble sentido con aparcamientos a ambos lados en un espacio de alto valor natural. A juicio de la asociación, esta idea “carece de lógica” porque ya existe un vial que conecta Cueto con el campo de golf y Mataleñas, por lo que consideran “innecesario” abrir otro tramo de apenas 500 metros con el mismo recorrido.
En contraposición, los vecinos defienden un modelo de espacio naturalizado, sin tráfico rodado, con un paseo peatonal y zonas de estancia pensadas para el disfrute de la ciudadanía y los visitantes. Sostienen que esa alternativa “se ajusta al carácter del paraje y al proyecto respaldado por la asamblea vecinal”.
Por este motivo, la junta directiva afirma que no puede respaldar el inicio de trabajos parciales sin haber acordado de antemano el desarrollo total de la actuación. “Dar ese paso ahora sería una falta de respeto hacia los vecinos y hacia la propia asociación, que actúa siguiendo el mandato aprobado de forma democrática”, señalan en el comunicado.
El colectivo recuerda también que, desde que presentaron su iniciativa, el Ayuntamiento ha dispuesto de tiempo suficiente para evaluarla y plantea un plazo de entre 10 y 15 días para negociar de manera intensiva y “cerrar definitivamente un acuerdo que defina con claridad qué se va a ejecutar y cómo se va a intervenir en el conjunto del ámbito de Mataleñas”.
Los representantes vecinales mantienen su disposición al diálogo, pero insisten en que no avalarán ninguna obra fragmentada mientras no exista un compromiso global y transparente sobre el futuro del entorno.













