El sector ganadero de Cantabria abre 2026 tomando las calles de Santander este viernes con una movilización que promete ser contundente: marcha a pie desde Burgos a las 12.00 horas y tractorada con un centenar de vehículos desde Cajo, convergiendo ambas hasta la Delegación del Gobierno, donde se leerá manifiesto. Los convocantes –UGAM‑COAG, UPA Cantabria, ASAJA, AIGAS, cooperativas como Agrocantabria y Valles Unidos del Asón, Asociación Frisona y Federación de Razas Cárnicas– presentan un frente «sin fisuras», sin que nadie se quede en casa, alertando de una situación «crítica» que amenaza la viabilidad de explotaciones y empleos rurales.
El epicentro de la rabia es la Política Agraria Común (PAC). Los ganaderos calculan un recorte de ayudas del 22%, que combinado con inflación ronda el 33% en términos reales, socavando rentabilidad. Pero el desaguisado viene de otro lado: el acuerdo de libre comercio UE-Mercosur, que abriría floodgates a productos agrarios de terceros países con estándares de producción «dudosos». Luis Pérez Portilla, secretario de UGAM‑COAG, ha sido directo: «No entendemos cómo externalizamos alimentación a países de procedencia cuestionable cuando el campo cántabro cumple normativa brutal y criterios sanitarios rigurosos». El tratado se plantea como moneda de cambio para que Alemania venda vehículos y farmacéuticos, mientras Europa sacrifica su «soberanía alimentaria», un antes y después que podría «liquidar el sector primario» tal como lo conocemos.
Suma la Dermatosis Nodular Contagiosa, enfermedad emergente del ganado bovino que arrasa en Francia y asusta en Cantabria. Los ganaderos piden «hoja de ruta clara» y revisión de normativa: un positivo no debería exigir sacrificio de toda la cabaña, sino del animal afectado, y la vacunación ser voluntaria. «Intereses comerciales no pueden llevarse por delante cabañas, granjas y familias», insisten, alertando de que si entra con la misma virulencia que en Francia, el impacto sería «catastrófico» para la ganadería bovina autonómica.
El lobo es otra herida abierta. Dicen que el cánido ya «coloniza todas las zonas» y hay áreas donde «es imposible ganadería extensiva» por ataques continuos. Piden ampliar control poblacional sin que protección lobo liquide extensivo, pilar del paisaje, economía rural e incendios. Y sobre todo esto cuelga un lamento recurrente: la «excesiva» burocracia, papeleo que «no aporta» a producción y «solo mata explotaciones», especialmente las pequeñas sin estructura. Los convocantes dejan claro que no quieren que políticos «se adueñen» de la protesta para su pellejo electoral: «Solo se acuerdan cuando hay comicios», reprochando que la marcha y tractorada son grito puro del campo antes de que sea demasiado tarde. Una movilización de verdad, sin intermediarios ni partidos.













