La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte va a meter cerca de medio millón de euros en dos joyas patrimoniales de San Vicente de la Barquera: la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles y el Castillo del Rey, dos pilares del casco histórico de la villa marinera que pedían a gritos una intervención urgente. Así lo ha explicado el consejero Luis Martínez Abad, que ve en estas obras la manera de blindar dos ejemplos singulares del legado cultural de la zona, con una apuesta decidida por su conservación ante el deterioro que arrastraban desde hace tiempo.
En la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, el grueso del trabajo se centra en apuntalar la estructura de los muros del lado norte, con rehabilitación completa de fachadas en capillas clave como las Ánimas, del Cristo, de los Dolores y de la familia Corro –donde destaca el sepulcro del inquisidor Antonio del Corro–. También se han tocado paramentos interiores, pavimentos –salvo el cerámico–, la reja de acceso y los solados de entrada. La factura asciende a 362.556,93 euros, financiados con fondos Next Generation EU, y el proyecto lo firmaron los arquitectos Luis Alberto Alonso y Joaquín Barrientos.
El Castillo del Rey, por su parte, afronta un quebradero de cabeza técnico con las humedades y filtraciones que le comen desde hace años, un problema complejo que ha requerido cabeza. La Consejería pidió informe al Grupo Tecnológico de la Edificación de la Universidad de Cantabria, que diagnosticó y propuso soluciones específicas ahora en marcha. La inversión aquí es de 156.918,72 euros, también de Next Generation, para que esta fortaleza icónica deje de sufrir goteras y se mantenga como referente histórico de San Vicente.
Martínez Abad ha insistido en que estas actuaciones no son un parche, sino un compromiso serio con el patrimonio de una villa que vive del mar y de su historia. La iglesia y el castillo no solo son hitos arquitectónicos, sino el alma del casco antiguo, y su recuperación llega en el momento justo para evitar males mayores. Con estos fondos europeos bien invertidos, San Vicente gana en conservación y atractivo, asegurando que dos emblemas perduren para las generaciones que vienen. La comunidad autónoma sigue apostando por su legado cultural, y en la costa oriental estos dos frentes ya están en obras para no perder ni un ladrillo más.













