María José Sáenz de Buruaga, presidenta de la comunidad autónoma de Cantabria, ha dado hoy el pistoletazo de salida a la nueva tirolina de Soba, un «potente activo» para el Alto Asón que ya ha superado las pruebas técnicas y entrará en funcionamiento en primavera, tras una apuesta del Gobierno regional por más de 230.000 euros a través de la Consejería de Turismo. Durante el acto, la jefa del Ejecutivo ha puesto en valor este proyecto como un revulsivo para dinamizar la zona, que calza a la perfección en el modelo de turismo sostenible, descentralizado y de alto valor añadido que impulsa para toda Cantabria.
«Hoy Soba da un brinco literal y simbólico hacia un futuro con más oportunidades», ha soltado Buruaga, que ve en esta infraestructura una «asignatura pendiente» que otros gobiernos autonómicos prometieron pero no cumplieron. La tirolina, de doble cable sobre el río Gándara, ofrece un vuelo de 421 metros de longitud y 32 metros de desnivel, pensada como complemento ideal a los atractivos del Valle de Soba: un patrimonio subterráneo brutal con más de 4.500 cuevas censadas que la sitúan entre las zonas espeleológicas top de Europa, con joyas como Mortillano, las prehistóricas de Covalanas, Cullavera y El Mirón, y la cascada del Asón como «icono natural» indiscutible de Cantabria.
Buruaga apuesta fuerte por el Alto Asón como «destino de referencia», y para ello tira del Plan de Sostenibilidad Turística que cocina el Gobierno cántabro junto a los Ayuntamientos de Soba, Arredondo, Ruesga, Rasines, Ampuero y Ramales de la Victoria. Es una «hoja de ruta» que ata naturaleza, territorio y personas, con la marca ‘Ecos del Asón’ como estandarte de la gastronomía local. «La comarca coge impulso conservando sus raíces y autenticidad, mejorando senderos naturales y fluviales, actualizando servicios y digitalizando recursos», ha enfatizado la presidenta, que pone el foco en generar curro y vida en zonas con riesgo de despoblamiento como esta.
Ha recordado medidas de esta legislatura para apuntalar el Alto Asón: fiscalidad diferenciada, ayudas del Plan de Empleo Autónomo, un nuevo plan de inversiones municipales que sube la aportación autonómica al 95% en estos pueblos, y la modificación de la Ley del Suelo que ya ha dado luz verde a viviendas unifamiliares y seis instalaciones turísticas. «Queremos pueblos vivos que den más y mejores opciones a quienes curran aquí. Esta tirolina debe ser el resorte que ponga en valor todo y reparta beneficios entre la gente del valle», ha remachado, dando las gracias al Ayuntamiento de Soba por su colaboración, igual que en las obras de carreteras que ya patinan por la zona.
En el acto la han acompañado los consejeros de Turismo, Luis Martínez Abad, y de Fomento, Roberto Media; los alcaldes de Soba, Julián Fuentecilla, y de Arredondo, Leoncio Carrascal; más reps de la empresa adjudicataria Global Tektia, entre otros. Fuentecilla ha dado las gracias al Gobierno de Buruaga por sacar adelante esta iniciativa, que supondrá un «impulso extraordinario» para un municipio ganadero puro que quiere sacarle partido a sus recursos naturales vía turismo respetuoso con el entorno. El alcalde está cerrando los papeles para licitar la gestión de la instalación, con un precio que rondará los 12-15 euros por vuelo.
Durante la visita, las autoridades han visto en directo una demostración de la tirolina cruzando el salto del río Gándara –las Cascadas de la Reina–, una experiencia de turismo activo para todos los públicos que promete vistas de infarto y un tirón económico para Soba y comarca. Buruaga lo ve claro: este salto no es solo adrenalina, sino un altavoz para las cuevas, cascadas y sabores del Alto Asón, en una estrategia que busca fijar población y curro sin traicionar la esencia del valle. En primavera, cuando abra, el personal ya podrá probarlo y comprobar si este «salto simbólico» cumple las expectativas.













