El año no pudo comenzar con alegría para el Grupo Alega Cantabria, que se vio claramente superado por el Leyma Coruña (102-67) en su visita al Coliseum dentro de la decimoctava jornada de la LEB Oro. El conjunto dirigido por Lolo Encinas sabía que le esperaba un reto de primer nivel ante el sólido líder de la categoría, pero apenas pudo resistir los primeros compases antes de caer víctima de una máquina perfectamente engrasada.
El pabellón coruñés volvió a latir con la energía de los grandes días. Desde el salto inicial, el cuadro local mostró la intensidad que le caracteriza: fuerte en defensa, veloz en transición y eficaz en el tiro. El Alega, que arrancó con Lutete, Kande, Hernández, Rodríguez y Johnson en el quinteto inicial, trató de frenar el empuje local con ataques largos y paciencia en la circulación, pero el 30-17 del primer cuarto ya evidenciaba la diferencia entre ambos bloques. Cada error de los cántabros encontraba castigo inmediato, y cada acierto del Leyma tenía réplica automática.
En el segundo acto se vio la mejor versión del equipo torrelaveguense. Lolo Encinas movió piezas, se buscó mayor presencia interior y el equipo respondió con más orden y fluidez. Johnson y Lutete asumieron protagonismo ofensivo, mientras que la defensa logró contener por momentos a los gallegos. Sin embargo, la amplitud de recursos del líder terminó imponiéndose gracias a la inspiración de Jorgensen y Radinic, que alargaron la renta hasta un 50-34 al descanso pese al esfuerzo visitante.
El paso por vestuarios no modificó el guion. El Alega quiso agarrarse al partido desde el carácter, presionando más arriba y buscando ritmo con transiciones rápidas, pero el Leyma demostró una madurez propia de los que aspiran al ascenso directo. Johnson, el más entonado con 19 puntos, intentaba mantener viva la llama, bien acompañado por Lutete (12), aunque cada intentona chocaba contra el bloque compacto coruñés. El tercer parcial (20-13) dejaba el choque sentenciado con un 70-47 que reflejaba la supremacía local.
En el último cuarto, el equipo de Carles Marco no levantó el pie del acelerador. Lejos de administrar la ventaja, mantuvo la agresividad en ambos lados de la pista y firmó un contundente 32-20 en los minutos finales. El marcador cerró en 102-67, un resultado que subraya la autoridad del Leyma, líder sólido y aspirante a todo esta temporada.
El propio Marco había anticipado en la previa su deseo de reencontrarse con las buenas sensaciones tras la derrota anterior: “Queremos volver a demostrar quiénes somos”, dijo. Y su equipo cumplió. Enfrente, un Alega que pese al golpe, no bajó los brazos, consciente de que su verdadero campeonato pasa por los duelos directos ante rivales de su zona.
Encinas reconocía al término del encuentro la dificultad del reto: “Sabíamos dónde veníamos. El equipo ha trabajado, pero ellos han tenido una marcha más. Nos sirve para seguir aprendiendo y prepararnos para los partidos próximos”.
Tras este tropiezo, el Grupo Alega pone la mirada en el próximo compromiso en el Vicente Trueba, donde recibirá al Palmer Basket (sábado, 19.00 horas). Un duelo importante para recuperar sensaciones y comenzar a construir de nuevo sobre el trabajo y la resistencia que han caracterizado al bloque cántabro durante toda la temporada.












