La Jefatura Superior de Policía de Cantabria ha informado de que la tarde y noche de Fin de Año transcurrieron con algunos altercados de escasa entidad en Santander y Torrelavega, todos ellos resueltos con intervención policial, aunque con un episodio especialmente grave: una agresión con arma blanca en la zona de ocio del centro santanderino.
En torno a las 5.00 horas se recibió un aviso en el CIMACC 091 alertando de un incidente en el área de ocio del centro de la ciudad, donde, instantes antes, un joven de 21 años había resultado herido en el abdomen, presumiblemente por arma blanca. El chico fue trasladado de urgencia al Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, donde fue intervenido quirúrgicamente y permanece estable, pendiente de evolución.
Según el parte de la Policía Local de Santander, agentes que se encontraban en la Plaza de Pombo fueron requeridos para acudir a la calle Daoiz y Velarde, donde un joven les informó de que un amigo suyo había sido agredido tras recriminar a unos jóvenes el lanzamiento de petardos. Los policías localizaron al herido con una lesión abdominal compatible con arma blanca, solicitaron una ambulancia del 061 y, tras no poder localizar ni al presunto agresor ni el arma, instruyeron diligencias judiciales por un supuesto delito de lesiones.
Controles de tráfico y positivos por alcohol
Durante la tarde del 31 de diciembre, la Policía Local de Santander desplegó varios controles preventivos de alcoholemia y de consumo de sustancias psicotrópicas o estupefacientes en distintas calles de la ciudad, con el objetivo de reforzar la seguridad vial en una jornada de alta movilidad y ocio nocturno.
En total se practicaron 65 pruebas en seis puntos de control, con dos conductores que arrojaron resultado positivo en alcohol, motivo por el que se tramitaron sendos expedientes administrativos. Además, se detectaron dos vehículos sin seguro obligatorio, que fueron retirados por una grúa urbana hasta el Depósito Municipal de Ojaiz.
Torrelavega: queja de la Policía Local por falta de efectivos
En paralelo, la plantilla de la Policía Local de Torrelavega ha hecho pública su preocupación por el operativo previsto para Nochevieja, en el que solo cuatro agentes estuvieron de servicio en la calle durante la noche de mayor afluencia de personas, actividad nocturna y volumen de avisos del año. A su juicio, se trata del momento de mayor necesidad operativa de todo el periodo navideño.
Los agentes consideran que esta dotación responde a una “mala planificación” de los servicios, que hace “materialmente imposible” atender todos los avisos y compromete tanto la seguridad ciudadana como la de los propios policías, obligados a responder con medios “demasiado escasos”.
Conflicto laboral y amenaza de expedientes
La plantilla recuerda que el cuerpo arrastra un conflicto abierto con el Ayuntamiento por la pérdida de derechos laborales y condiciones de trabajo, y denuncia la falta de avances para solucionarlo. Aseguran que la Policía Local se siente “poco valorada”, con una plantilla envejecida y situada “a la cola” de la comunidad en condiciones laborales.
Como medida de presión, y dentro de la legalidad, los agentes han decidido no apuntarse voluntariamente a horas extraordinarias durante 2026, al tratarse de un servicio no obligatorio. Según el comunicado, desde el equipo de gobierno y la jefatura se habría planteado recurrir a expedientes disciplinarios para atajar esta decisión, algo que la plantilla rechaza por considerar que “incrementa la tensión” en lugar de facilitar un acuerdo.
Llamamiento al diálogo
Los policías locales de Torrelavega subrayan que mantienen su compromiso con la ciudadanía y seguirán prestando servicio con profesionalidad, pero insisten en que la responsabilidad de revertir la situación recae en quienes tienen capacidad de negociación y planificación. Reclaman una “voluntad real de diálogo” y recuerdan que llevan años advirtiendo de esta situación, por lo que, a su juicio, no se puede culpar a la plantilla, sino a quienes “no la han querido solucionar”.













