La Guardia Civil ha arrestado a dos chavales de 22 y 23 años acusados de haber sustraído cable del alumbrado público en Meruelo, en un robo que fue frustrado al ser sorprendidos sobre la marcha por las patrullas. El incidente tuvo lugar en la madrugada del 27 de noviembre, cuando varios coches de la Benemérita realizaban labores de vigilancia en el municipio y avistaron un vehículo sospechoso en una calle a oscuras, sin el alumbrado funcionando, lo que les puso en alerta de inmediato.
Sin perder tiempo, los guardias iniciaron una batida por la zona y localizaron a los dos tipos escondidos, armados con una cizalla lista para el corte, que al verse descubiertos echaron a correr pero fueron alcanzados rápidamente por los agentes. Una vez detenidos, se comprobó que habían hecho fuerza en un cuadro eléctrico cercano y habían seccionado el cable de una arqueta, dejando sin luz unos 600 metros de red municipal que van desde Villanueva hasta San Miguel de Meruelo, incluyendo el barrio de Rodera en San Mamés de Meruelo.
Gracias a la rápida intervención, los ladrones no pudieron cargar con el cable cortado, que quedó en el sitio, y ahora enfrentan cargos por un delito de robo con fuerza en las instalaciones públicas de iluminación. Los hechos han dejado al ayuntamiento con la tarea de evaluar el coste de los desperfectos causados en la infraestructura, que afecta directamente a la seguridad vial y peatonal en esa parte del término municipal.
Este tipo de hurtos de material eléctrico se ha repetido en los últimos meses en varias localidades cántabras, donde los delincuentes buscan el cobre para venderlo en el mercado negro, generando no solo pérdidas económicas sino también riesgos para los vecinos por la falta de iluminación en vías públicas. La Guardia Civil mantiene reforzados los servicios de prevención en zonas rurales y periurbanas, donde estos robos son más frecuentes por la menor densidad de población y la facilidad para actuar de noche. En Meruelo, un concejo pequeño del valle de Asón, este suceso ha puesto de manifiesto la importancia de la vigilancia activa para disuadir a estos grupos oportunistas.
Los detenidos, vecinos de la zona según fuentes cercanas a la investigación, pasaron a disposición judicial una vez instruidas las diligencias, y el caso queda pendiente de la pericial técnica que cuantifique los daños exactos en el tendido eléctrico. Mientras tanto, el consistorio local ha tenido que movilizar medios para reparar provisionalmente el alumbrado y restaurar el servicio, recordando a los munícipes la necesidad de alertar ante cualquier movimiento extraño en horarios intempestivos. La operación pone en valor el trabajo diario de la Guardia Civil de Cantabria, que con recursos limitados cubre un territorio extenso y disperso como el de esta comunidad autónoma.














