Este año, la temporada de gripe se ha adelantado en Cantabria con respecto a lo habitual, según ha explicado el jefe de Salud Pública, Luis Viloria, quien ha detallado que la incidencia se sitúa en 95,7 casos por cada 100.000 habitantes durante la semana del 17 al 23 de noviembre, muy por encima de los 25 a 40 casos que suelen registrarse en este periodo otros años. Este adelantamiento, de alrededor de mes y medio, entra dentro de un comportamiento propio del virus y su circulación social, sin que se haya encontrado una causa clara que justifique esta evolución.
Viloria ha señalado que el aumento se empezó a detectar entre las semanas 44 y 45, momento en que se sobrepasó el umbral epidemiológico que indica el inicio de la onda epidémica estacional. A partir de este punto, los casos se multiplican y el virus está muy presente en la comunidad, alcanzándose el pico esperado en unas tres semanas tras cruzar ese umbral, por lo que Cantabria estaría ahora acercándose a ese máximo.
Aunque la curva de casos continúa creciendo, la expansión no está siendo alarmante y el nivel epidémico se mantiene bajo. Sin embargo, se espera que la incidencia siga subiendo en las próximas semanas. De cara a las fiestas navideñas, un período especialmente sensible por las reuniones sociales, Viloria prevé que la onda de la gripe estará más asentada y comenzará a descender, posiblemente evitando coincidir con el pico máximo habitual en otras temporadas, aunque reconoce que este año tan atípico podría prolongar niveles elevados incluso en Navidad.
En cuanto a los ingresos hospitalarios por infección respiratoria relacionados con la gripe, se registraron 36 la semana pasada. La mayoría de estos ingresos ya han sido dados de alta, dado que suelen ser hospitalizaciones de corta duración y afectan principalmente a personas con factores de riesgo o avanzada edad. A pesar del aumento de casos, el número de hospitalizaciones se mantiene estable y el virus, por el momento, no ejerce una presión significativa sobre los servicios sanitarios.
Respecto a la campaña de vacunación, la cobertura entre la población mayor de 60 años ronda ya el 50%, mientras que en el grupo de más de 65 años alcanza entre el 57 y el 60%, mejorando respecto a campañas anteriores y atendiendo así a quienes presentan mayor vulnerabilidad. La vacunación infantil también continúa alrededor del 50%, con un 60% de cobertura en niños de 3 a 4 años que están incluidos en el programa escolar.
Viloria recuerda que noviembre es un mes clave para la vacunación y que, a pesar del avance precoz de la gripe, es fundamental que la población siga inmunizándose para mejorar las tasas y proteger a los colectivos de riesgo antes de que la incidencia aumente más.












