La Fiscalía de Cantabria ha solicitado una condena de 15 años de prisión para un hombre acusado de un delito de agresión sexual y detención ilegal. Según el escrito de acusación, el supuesto delito se cometió en un garaje donde el acusado mantuvo encerrada y violó a la víctima. El juicio está previsto para el próximo jueves 27 de noviembre en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria.
El ministerio público también reclama una indemnización superior a los 7.000 euros, mientras que la acusación particular, que representa a la mujer, solicita 18 años de prisión y una compensación económica que supera los 13.000 euros.
De acuerdo con la Fiscalía, la mujer había concertado una cita con otro hombre que había conocido en Instagram. Este individuo la llevó de su casa a un bar, donde consumieron juntos. La víctima notó que el hombre portaba una pistola en el coche y pidió volver a su domicilio, pero él se negó. Durante su estancia en el local, otra mujer que acompañaba al acusado le sugirió a la víctima que se fuera con ellos, oferta que aceptó.
En lugar de llevarla a casa, el acusado condujo a la mujer hasta un garaje donde la obligó a mantener relaciones sexuales, mientras que con una mano sujetaba una navaja y con la otra presionaba a la víctima contra un vehículo. La Fiscalía detalla que la penetró vaginalmente en varias ocasiones y que posteriormente la retuvo en ese lugar hasta que decidió trasladarla a la estación de autobuses más cercana.
El ministerio público considera que los hechos constituyen sendos delitos de agresión sexual y detención ilegal. Además de la pena de prisión, solicita que se imponga al acusado una orden de alejamiento de 13 años y la prohibición de comunicarse con la víctima durante ese tiempo, junto a una libertad vigilada de diez años y una prohibición de 22 años para trabajar con menores.
También pide que se condene al agresor a indemnizar a la víctima con 7.056 euros por el daño moral y la lesión psíquica permanente sufrida. La acusación particular eleva la pena solicitada a 18 años de prisión y la indemnización a 13.056 euros.












