Telefónica inició ayer la presentación detallada del nuevo Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que forma parte de su estrategia de ahorro y reorganización encaminada a reducir costes en casi 3.000 millones de euros hasta 2030. La compañía comunicó a cuatro de sus siete filiales afectadas su propuesta inicial para un despido colectivo que implica 5.319 bajas en toda España, cifra que representa el 20% de los 25.000 empleados que tiene actualmente en el país.
En el caso de Cantabria, el ajuste es notablemente más severo, ya que el documento presentado contempla la salida de 40 de los 91 trabajadores que Telefónica emplea en la comunidad autónoma, lo que supone un impacto máximo del 44,4% de su plantilla local. Esa cifra podría suavizarse durante el proceso de negociación, dado que estas propuestas iniciales suelen revisarse con los sindicatos. La afectación principal se concentra en Telefónica España, Telefónica Móviles y Telefónica Soluciones, que están acogidas al convenio de empresas vinculadas, mientras que otras filiales sin presencia territorial en Cantabria no se verán impactadas, según explican fuentes de UGT.
Dentro del desglose por empresas, Telefónica España cuenta con 68 empleados en Cantabria y se prevé la salida de 32 de ellos (un 47,7%). En Telefónica Móviles, con 16 trabajadores, se plantean hasta cinco bajas (31,25%), y en Telefónica Soluciones, con siete empleados, pueden abandonar la plantilla hasta tres personas. Estos porcentajes reflejan la dimensión del ajuste local dentro de un proceso más amplio a nivel nacional.
Los sindicatos, especialmente UGT, han señalado que su prioridad en las negociaciones será garantizar que las bajas sean voluntarias y acordadas, con facilidades para acogerse a la jubilación anticipada, que actualmente se sitúa en los 63 años. Además, plantean como condición indispensable la firma de un nuevo convenio colectivo que prorrogue hasta 2030 los aspectos económicos, de estabilidad en el empleo y de movilidad laboral. La organización sindical aspira a cerrar ambos acuerdos —el ERE y el convenio— de forma simultánea, estimando que la negociación podría culminar a finales de año o la primera semana de enero, con el fin de asegurar una estabilidad duradera en un sector marcado por cambios tecnológicos profundos y una tendencia europea hacia la concentración del mercado.
El último proceso de despido colectivo de Telefónica, que tuvo lugar a comienzos de 2024, comenzó también con una cifra elevada de bajas propuestas, 5.100, y finalizó con 3.400 tras pactar con los sindicatos. Ahora, la empresa afronta su noveno ERE en los últimos 25 años, en los que más de 45.000 trabajadores han abandonado la compañía, reflejando la profunda transformación y los ajustes continuos en el sector de las telecomunicaciones.












