María José Sáenz de Buruaga, presidenta de Cantabria y líder del PP, confirmó que está “dispuesta a volver a empezar” las negociaciones para sacar adelante los Presupuestos Generales de Cantabria (PGC) para 2026, luego de que la oposición -formada por PRC, PSOE y Vox- uniera sus votos para aprobar la enmienda a la totalidad que devuelve los proyectos al Gobierno. En una comparecencia tras el pleno, la presidenta expresó que estará “disponible 24 horas desde mañana mismo” para negociar, consciente de que el rechazo obliga a preparar el escenario de prórroga de las cuentas vigentes desde 2025.
Sáenz de Buruaga reconoció que el aplazamiento de la aprobación de los nuevos presupuestos implicará afrontar lo que calificó como una “doble prórroga”: la de las cuentas estatales y la autonómicas. Esto supone que Cantabria tendrá que gestionar los gastos previstos para 2026 con ingresos procedentes de 2023, y además con 220 millones de euros menos respecto al incremento que se planteaba inicialmente. Este contexto obliga, según la presidenta, a “priorizar, reprogramar inversiones y actuaciones” y pronostica que las dificultades para la acción de gobierno serán mayores, con un ritmo de ejecución posiblemente más lento.
Acusó a los grupos opositores de conformar una “coalición de bloqueo” motivada por “puro interés partidista y estrategia electoral” que ha revertido la tramitación del presupuesto incluso antes de conocerlo en profundidad. Para la presidenta, esta acción representa un fracaso para Cantabria, ya que, a su juicio, se ha configurado una mayoría parlamentaria contraria a la mayoría social, y la votación ha sido ganada “en contra de la mayoría social de la comunidad”. Definió esta situación como “una victoria sin celebración” y lamentó que no se haya estado a la altura de lo que merecen los ciudadanos.
Sobre los partidos concretos, Sáenz de Buruaga calificó al PRC como “rendido y entregado a la sombra del PSOE”, al tiempo que señaló al partido regionalista “en declive”, con una apuesta política que considera dañina para Cantabria al aliarse con Vox, partido al que acusó de “quitarse la careta” al votar junto al PSOE de Pedro Sánchez. También criticó abiertamente la coherencia del PSOE para mantener su respaldo al Gobierno central en detrimento de los intereses autonómicos. A pesar de estas críticas, la presidenta reafirmó su “mandato claro de cambio y diálogo” y expresó su intención de seguir abierta a la negociación “sin condiciones previas, con lealtad y propuestas concretas”.
Finalmente, Sáenz de Buruaga insistió en que “Cantabria necesita y merece el mejor presupuesto”, aunque advirtió que para lograrlo será necesario que “algo del bloque que hoy hemos visto cambie”, dejando abierta la puerta a que la oposición dé un paso para desbloquear la situación. También recordó que el Gobierno ha cumplido con sus obligaciones de presentar las cuentas en tiempo y forma, y buscar acuerdos, y que ahora “no ha encontrado disposición para sentarse a dialogar”. Reafirmó que, con o sin presupuesto aprobado para 2026, el Ejecutivo continuará trabajando porque “Cantabria no se para”.












