Un problema electrónico relacionado con el sistema de revisión de puertas dejó a mediodía de hoy varados a todos los pasajeros del tren de la línea C-2 nada más salir de la estación de Santander con destino a Puente San Miguel. El conductor explicó que, por motivos de seguridad, si el sistema detecta que alguna puerta no está cerrada correctamente, el tren no puede arrancar.
La incidencia obligó a evacuar a los pasajeros en la estación de Cazoña, desde donde fueron trasladados al andén opuesto para esperar otro tren que llegaría tras un retraso aproximado de 35 a 40 minutos. Mientras tanto, el convoy averiado regresó a Santander donde fue reparado.
La incidencia afectó a varios servicios de la línea C-2. No se prestaron los trenes de las 14.10 horas de Santander a Puente San Miguel, el de las 14.25 horas hacia Torrelavega, y el de las 15.05 horas desde Puente San Miguel a Santander, entre otros. Además, se registraron retrasos en otros servicios que sí circularon, como el tren que salió a las 14.40 horas con un retraso de 24 minutos.
Renfe informó que el tráfico se normalizó a partir de las 15.30 horas tras la resolución del fallo, y que los trenes gradualmente recuperaron sus horarios habituales después de una interrupción que duró alrededor de una hora.
Esta situación ha generado molestias a los usuarios de la línea que conecta la capital cántabra con Puente San Miguel y otras localidades, destacando la importancia de asegurar el correcto funcionamiento de los sistemas de seguridad en el material rodante para evitar incidentes y demoras en el servicio ferroviario de Cercanías.












