Repsol prevé recibir “muy próximamente”, antes de que finalice este año, la prórroga de la concesión que le permitirá seguir explotando durante medio siglo más la central hidroeléctrica de Aguayo, y confía en obtener en enero de 2026 la autorización administrativa previa para ejecutar la ampliación de esta instalación. Así lo ha confirmado este martes en Santander el director de Operaciones de la compañía para Europa y Latinoamérica, Enrique Pedrosa, durante la apertura del foro Transición Energética en Cantabria: Retos y Oportunidades para un Futuro Sostenible, celebrado en el Palacio de La Magdalena.
El proyecto, denominado Aguayo II, contempla una inversión de más de 800 millones de euros y se encuentra, según Pedrosa, en una fase “especialmente avanzada de tramitación”. El directivo ha señalado que en las próximas semanas se espera cumplir dos hitos “esenciales” para su desarrollo y ha defendido que esta ampliación representa “una apuesta de futuro” para el sistema energético nacional. No obstante, ha remarcado las dificultades que afrontan este tipo de proyectos por los largos plazos administrativos, el elevado coste de la inversión y un marco regulatorio que, a su juicio, debería ofrecer mayor seguridad para atraer capital y culminar con éxito la transición energética.
Pedrosa ha incidido en que España parte de “una posición privilegiada” para afrontar los desafíos del cambio de modelo energético gracias a sus recursos naturales, su capacidad tecnológica y su base industrial. Dentro de ese contexto, ha subrayado que Cantabria “tiene mucho que aportar”, al tratarse de una comunidad con un tejido industrial sólido, talento local y una red de innovación creciente, aunque también con retos en materia de infraestructuras, integración de energías renovables y atracción de inversiones.
Durante la jornada, organizada por el Club Español de la Energía con el apoyo de Repsol, intervinieron también el consejero de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, Eduardo Arasti; la alcaldesa de Santander, Gema Igual; y la coordinadora de la Secretaría Técnica del Club, Ana Padilla. Todos coincidieron en que cada territorio presenta particularidades distintas al abordar la transición energética, y que es necesario adaptar la estrategia nacional a las características de cada autonomía. Padilla recordó que el Club cumple 40 años y que esta es la primera vez que su encuentro se celebra en Santander, destacando que los desafíos actuales también pueden convertirse en “grandes oportunidades de desarrollo económico y bienestar”.
En su intervención, Arasti advirtió que el desarrollo económico de Cantabria depende de la disponibilidad y planificación energética. “Si no tienes energía, te sobra todo lo demás”, afirmó, alertando de que inversiones millonarias podrían marcharse a otros países si no se garantizan las infraestructuras eléctricas necesarias. Mencionó proyectos clave para la comunidad como el Campus Tecnológico de Centros de Datos Altamira —que prevé una inversión de 3.600 millones de euros—, la ampliación del centro logístico de La Pasiega y el propio Aguayo II, que requieren de una red eléctrica potente y estable. El consejero reclamó al Ejecutivo central que priorice en su planificación los proyectos energéticamente más eficientes y sostenibles, frente a los meramente especulativos o de alto impacto ambiental.
Arasti también aludió al desplome de la cogeneración industrial, que ha caído un 92% en España, un problema que afecta de forma directa a las principales empresas cántabras debido al elevado precio de la energía. En su opinión, la falta de competitividad frente a países como Francia o Alemania —donde los costes son significativamente más bajos— supone un riesgo para el futuro industrial.
La alcaldesa de Santander, por su parte, subrayó que la regulación energética continúa siendo uno de los grandes retos a nivel nacional. A su juicio, resulta imprescindible contar con una planificación clara que marque el rumbo y los plazos para afrontar los cambios que exige la transición energética. Tras la apertura institucional, el foro continuó con diferentes mesas redondas en las que participaron representantes de empresas como EDP, Endesa e Iberdrola, así como responsables de CEOE-CEPYME, Forgings & Castings, la Universidad de Cantabria o el Sea of Innovation Cantabria Cluster (SICC). La clausura corrió a cargo del delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares.












