Los trabajadores de la Sociedad Regional de Educación, Cultura y Deporte (SRECD) han iniciado este lunes una campaña de movilizaciones para reclamar la apertura de la negociación de un convenio colectivo, pendiente desde hace casi dos décadas, y denunciar la situación de “precariedad” y “externalización” de servicios en la empresa pública.
La primera concentración reunió a unos treinta empleados a las puertas de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, en la calle Lealtad de Santander. Durante el acto, los asistentes protestaron con pitos y portaron una gran pancarta en la que se podía leer: “Por unas condiciones laborales dignas en la SRECD” y “Juntos por la Cultura y unidos por nuestros derechos”.
El comité de empresa, formado por representantes de UGT y CCOO, ha calendarizado nuevas acciones para las próximas semanas. La siguiente cita será el 25 de noviembre ante la sede de la sociedad en el Palacio de Festivales, a la que le seguirán movilizaciones el 7 de diciembre en el Centro de Arte Rupestre de Puente Viesgo y el 10 de diciembre en el edificio de Los Arenales, donde se encuentra la Biblioteca Central y el Archivo Histórico.
Esta primera protesta debía celebrarse el pasado 10 de noviembre, pero fue pospuesta tras la solicitud del consejero del área, Luis Martínez Abad, que pidió aplazar la movilización para mantener una reunión previa con el comité. Según explicó el presidente de este órgano, Rodolfo Higuera, ese encuentro no ha servido para desbloquear la situación. “Llevamos años planteando estas demandas y no ha habido ningún avance”, lamentó.
Entre las reivindicaciones del personal figuran el inicio de la negociación del convenio colectivo, la elaboración de una relación de puestos de trabajo que ordene la estructura interna y el impulso de las ofertas públicas de empleo que siguen pendientes desde 2022. “Queremos condiciones laborales dignas y una organización que permita prestar el servicio con calidad”, subrayó Higuera.
El representante sindical denunció además el deterioro progresivo de las condiciones laborales dentro de la sociedad pública, señalando que la temporalidad “aumenta cada año” y que algunos servicios se están externalizando. “Tareas que antes realizaban trabajadores de la casa, como la atención al visitante o las labores de guía cultural, ahora se subcontratan”, criticó.
Higuera reiteró que el comité ha trasladado estas reivindicaciones “en múltiples ocasiones, tanto por escrito como en reuniones con la dirección de la empresa”, pero aseguró que “la situación no ha hecho más que empeorar”. Añadió que, tras la reunión con el consejero, no se ha producido ningún avance ni hay convocadas nuevas citas.
“Seguiremos movilizándonos mientras no se produzca un cambio real en la postura de la Consejería”, advirtió el presidente del comité, recordando que los empleados están dispuestos a mantener las protestas hasta que se atiendan sus demandas.












