La recta final para la aprobación de los presupuestos de Cantabria para 2026 ha sumado esta semana una petición inusual, pero rotunda. Durante su comparecencia ante la comisión de Economía del Parlamento, los máximos representantes de la patronal CEOE-Cepyme y de los sindicatos UGT y CCOO han pedido a los partidos que dejen a un lado los cálculos partidistas y cierren un acuerdo que permita sacar adelante las cuentas del próximo año.
La jornada ha tenido un carácter excepcional, ya que nunca antes en los 45 años de autonomía de Cantabria los agentes sociales habían sido llamados a la Cámara para opinar de forma directa sobre los presupuestos. Así lo ha remarcado el portavoz del Partido Popular, convencido de que la propuesta del PRC responde a una estrategia para embarrar la tramitación presupuestaria. No obstante, el clima ha sido de diálogo ante una de las coyunturas más decisivas de la legislatura.
El director general de CEOE-Cepyme Cantabria, Francisco Aguilera, ha apelado al «esfuerzo de entendimiento vital para poder llegar a acuerdos». Ha subrayado que si empresarios y sindicatos son capaces de pactar día a día «no se entiende que la política no esté a la altura y haga lo propio por el bien de toda la comunidad». Según Aguilera, “es momento de altura de miras y generosidad”, y ha instado a los grupos a demostrar que la política no es sólo interés propio. Ha insistido en que dejar a Cantabria sin cuentas sería “mucho más perjudicial” que las diferencias entre partidos y ha defendido la necesidad de aprobar los presupuestos en plazo.
En la misma línea, el secretario general de UGT Cantabria, Mariano Carmona, ha dejado claro que la ciudadanía “no puede ser rehén de los presupuestos” ni de los desacuerdos políticos. Ha recordado que los representantes sindicales muchas veces alcanzan acuerdos poco satisfactorios en empresas, “pero es la única salida responsable en determinados momentos”. Para Carmona, se trata ahora de sentarse a negociar, “encerrarse los días que haga falta y salir con un acuerdo aunque sea de madrugada”, convencido de que tanto el Gobierno como la oposición tienen la obligación de desbloquear la situación.
Por parte de CCOO, Rosa Mantecón ha reiterado su deseo de ver salir adelante unas cuentas que incorporan 219 millones más que en 2025, especialmente dirigidos a reforzar la política social y la calidad de vida. Ha lanzado un mensaje a los partidos recordando que ni sindicatos ni patronal votan los presupuestos, pero sí trasladan propuestas que consideran positivas para la comunidad.
Durante la sesión se han avanzado algunas medidas planteadas por los sindicatos, especialmente desde CCOO, como la puesta en marcha de un plan específico para reforzar el turismo en temporada baja, más recursos para reindustrializar las comarcas del Besaya y Campoo, y partidas para programas de empleo joven. También se ha reclamado un programa de choque contra la siniestralidad laboral, un observatorio para supervisar la contratación pública y más esfuerzos para facilitar el acceso a la vivienda, área que ya ha visto incrementada su dotación en el proyecto del Gobierno. Además, Mantecón ha defendido la necesidad de que el presupuesto recoja la adecuación salarial del profesorado y la extensión del complemento de atención continuada a todos los profesionales sanitarios.
Mientras UGT y CEOE han decidido reservar sus aportaciones concretas para la próxima comisión del Diálogo Social, los representantes de ambos sindicatos sí han valorado de forma positiva que el presupuesto crezca y que las partidas sociales se refuercen, aunque insisten en que cualquier cuenta pública es siempre mejorable.
El debate ha pasado también por los grupos parlamentarios, que han recogido el testigo del llamamiento social. El PRC ha reiterado las seis condiciones impuestas al Partido Popular para sentarse a negociar, incidido en que hasta que los populares no asuman estas premisas, no habrá diálogo sobre el detalle de las cuentas. El PSOE, por su parte, ha apelado al “juego de equilibrios” que exige una negociación presupuestaria y ha recordado que, a veces, quien más necesita sacar adelante las cuentas debe ceder. El PP ha sostenido que sería un error estratégico devolver el presupuesto al Gobierno y no dotar a Cantabria de unas cuentas “expansivas y sociales”, abiertas a ser mejoradas con enmiendas, pero que deben entrar en vigor el 1 de enero.
El portavoz popular, Juan José Alonso, ha incidido en la idea de que “negociar es ceder y no levantar muros” y ha abogado por mantener la mano tendida hasta el último momento para no privar a la comunidad de la estabilidad presupuestaria imprescindible para afrontar 2026.












