El director general de Montes del Gobierno de Cantabria ha querido dejar clara la auténtica causa de los incendios que han afectado estos días a la comunidad. Según Ángel Serdio, aunque los vientos son fuertes, no son el factor desencadenante de los incendios forestales en Cantabria, sino la «acción irresponsable de delincuentes» que aprovechan estas condiciones meteorológicas habituales para provocar daños que perjudican a todos los ciudadanos. Así lo expresó en sus recientes declaraciones, donde repasó la situación de once incendios ocurridos en la jornada anterior, de los cuales siete han sido extinguidos, mientras que cuatro permanecen controlados, entre ellos el localizado en la sierra de Picasagra, municipio de Cabezón de la Sal, que ha sido el que más preocupación ha generado en los últimos días.
La Consejería de Desarrollo Rural continúa activando el dispositivo de extinción a nivel autonómico para contener y controlar estos focos, y alerta a la población sobre la gravedad y el impacto que estos actos vandálicos generan en el medio ambiente y la seguridad. Serdio insistió en la importancia de que la población colabore para evitar este tipo de sucesos que, lejos de darse de forma natural por condiciones meteorológicas, tienen un origen delictivo.
Por otro lado, el Centro de Atención a Emergencias 112 del Gobierno de Cantabria ha atendido entre las siete de la mañana y las siete de la tarde de este miércoles un total de 51 llamadas relacionadas con el fuerte viento que azota la comunidad y ha gestionado 18 incidencias. Los problemas registrados han sido principalmente por caída de ramas y árboles, cableados sueltos y daños menores en infraestructuras como antenas o chapas con riesgo de desprendimiento. Según ha informado el 112, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) mantiene activos durante toda la jornada de hoy los avisos amarillos por viento en zonas como Liébana, el centro de Cantabria y el valle de Villaverde.
Para mañana jueves se activará un aviso amarillo por fenómenos costeros adversos desde las 14 horas hasta las tres de la madrugada del viernes. Se esperan rachas de viento del oeste y noroeste de entre 50 y 61 kilómetros por hora, con picos de hasta 74 km/h, y oleaje con olas de entre cuatro y cinco metros de altura. Ante esta situación, el 112 ha recomendado a la población mantenerse alejada de malecones, playas, espigones y zonas próximas a la costa; evitar estacionar vehículos en lugares expuestos al oleaje y respetar estrictamente los cordones y vallas de seguridad.
Además, se aconseja cerrar y asegurar puertas, ventanas y toldos, retirar objetos que puedan caer a la vía pública, evitar pasar cerca de zonas boscosas, cornisas o árboles con riesgo de desprendimiento y extremar las precauciones al desplazarse por carretera, especialmente en viaductos y salidas de túneles. En caso de cualquier incidencia, se ruega llamar al 112 para obtener una rápida respuesta de los servicios de emergencia.












