El Hospital Universitario Marqués de Valdecilla ha puesto en marcha un programa pionero de hospitalización pediátrica domiciliaria que permitirá a niños y niñas que requieren atención hospitalaria continuar su tratamiento desde casa, bajo la supervisión de personal especializado. Con esta medida, el centro busca mejorar la calidad asistencial de la población infantil cántabra y reducir los efectos negativos que pueden derivarse de una estancia prolongada en el hospital.
La iniciativa, que comenzó en fase piloto el pasado mes de septiembre, forma parte de la apuesta del hospital por humanizar la asistencia sanitaria y optimizar los recursos disponibles. “Siempre que sea posible, el mejor lugar para un niño es su casa. Este modelo acerca el hospital al hogar, manteniendo la misma seguridad clínica y favoreciendo un entorno más propicio para su recuperación”, ha destacado la jefa del Servicio de Pediatría de Valdecilla, María Jesús Cabero.
De momento, la hospitalización domiciliaria está dirigida a menores con patologías agudas que se encuentren clínicamente estables, como infecciones respiratorias o urinarias en lactantes mayores de tres meses. No obstante, el objetivo es ampliar progresivamente el programa a pacientes con enfermedades crónicas, fragilidad clínica —como los que requieren ventilación mecánica u oxigenoterapia— e incluso a neonatos en fases posteriores.
Según el director gerente del hospital, Félix Rubial, la puesta en marcha de este servicio “representa un paso decisivo hacia un modelo asistencial más humano, flexible y centrado en las necesidades reales de las familias”. Además, contribuye a reducir el riesgo de infecciones hospitalarias, mejora el bienestar emocional de los menores y facilita la conciliación de la vida laboral y familiar de sus cuidadores.
El servicio funcionará todos los días de la semana en horario diurno, hasta las 21:00 horas, con visitas presenciales diarias y seguimiento telefónico permanente. El equipo responsable estará formado por pediatras y personal de enfermería especializado, en coordinación con Atención Primaria y otros servicios hospitalarios cuando sea necesario.
La selección de pacientes se hará siguiendo criterios clínicos y sociales que garanticen tanto la seguridad del menor como la idoneidad del entorno familiar. Entre los requisitos figuran la estabilidad del paciente, la disponibilidad de un cuidador principal que pueda asumir las indicaciones médicas y la aceptación voluntaria del sistema.
Con esta nueva modalidad, Cantabria se suma a comunidades como Madrid, Andalucía o el País Vasco, donde ya existe este tipo de unidades, posicionando a Valdecilla entre los hospitales de referencia que apuestan por una asistencia más cercana, segura y orientada al bienestar de los más pequeños.












