El consejero de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Roberto Media, ha reclamado este martes al Gobierno de España un compromiso formal y firmado que garantice la ejecución completa del tren de altas prestaciones entre Santander y Bilbao. Media considera imprescindible que ambas administraciones —la cántabra y el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible— suscriban un documento conjunto donde se fijen por escrito fechas, plazos y objetivos concretos del proyecto. “La fe ya se ha acabado: lo que necesitamos son realidades”, ha afirmado el consejero, quien subrayó que “los cántabros merecen certezas y no promesas que cambian cada legislatura”.
Durante su intervención tras la Mesa del Ferrocarril celebrada en Santander, Media insistió en que el Ejecutivo autonómico ya no se conformará con un proyecto ejecutado por fases, ni mucho menos con un trazado que culmine en Castro Urdiales. “Eso sería solo un tercio de lo comprometido. Vamos a exigir que el tren empiece en Santander, termine en Bilbao y sea financiado íntegramente por el Estado. Se trata de una infraestructura básica, vital para el crecimiento del puerto de Santander y para la conexión de Cantabria con el resto de Europa”, recalca. Según explicó, esta infraestructura es clave para mejorar la competitividad logística, atraer inversión industrial y garantizar el desarrollo sostenible del transporte en la comunidad en las próximas décadas.
El consejero confirmó que el Comisionado del Corredor Atlántico, José Antonio Sebastián, le trasladó que la Consejería recibirá “a lo largo de esta semana” el estudio informativo del proyecto, elaborado por el Ministerio de Transportes. Media señaló que su departamento analizará con detalle el documento para verificar las conclusiones, tras las distintas filtraciones publicadas durante las últimas semanas en las que se apuntaba a un desarrollo parcial o por fases de la línea. “Queremos estudiar el documento a fondo, porque es nuestro derecho como administración implicada, y no podemos basar decisiones estratégicas en rumores ni declaraciones sin respaldo técnico”, apuntó. También expresó su malestar por “la falta de transparencia y las continuas versiones contradictorias difundidas desde distintos niveles del Gobierno central”.
En materia ferroviaria, Media reclamó además avances concretos respecto a los nuevos trenes de cercanías fabricados por CAF en Zaragoza, insistiendo en que el compromiso debe cumplirse y estos vehículos deben estar “funcionando, y no en pruebas, en 2026”. Argumentó que Cantabria “no puede esperar más” después de años de promesas incumplidas. “El compromiso que se firmó con los cántabros fue que esos trenes circularían en 2026, y no aceptaremos otra fórmula. No vamos a consentir que se nos trate peor que a otras comunidades”, advirtió. Asimismo, ha solicitado junto a los sindicatos ferroviarios una visita oficial a la planta de CAF para comprobar el desarrollo real de la fabricación y constatar si los plazos fijados se están cumpliendo.
Por su parte, el delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, aseguró que el Ejecutivo central mantiene su compromiso con el proyecto, si bien confirmó que la ejecución se realizará por tramos, priorizando las zonas con mayor demanda y garantizando la viabilidad económica y técnica. Según indicó, el Ministerio espera culminar el trazado “antes de 2050”, con la primera fase contemplando paradas en Laredo y Castro Urdiales. Casares insistió en que el Gobierno de Pedro Sánchez “ha demostrado con hechos su apuesta por el ferrocarril en Cantabria”, recordando la inclusión de la comunidad en el Corredor Atlántico, un paso que permitirá atraer financiación europea para las futuras actuaciones.
El encuentro también sirvió para repasar los principales proyectos en marcha. El Comisionado de Cercanías para Cantabria y Asturias detalló que las primeras obras de integración ferroviaria de Santander ya están licitadas, con un presupuesto de 41,5 millones de euros, y que los soterramientos de Camargo y Torrelavega avanzan según los plazos previstos. En el caso del municipio camargués, el Consejo de Ministros ha aprobado recientemente el convenio de financiación para la cobertura de las vías, mientras que en Torrelavega, las obras se desarrollan con mayor agilidad.
Asimismo, se confirmó que los trabajos de duplicación de la línea Astillero-Orejo obligarán a cortes totales en la circulación entre el 3 de noviembre y el 19 de diciembre, y nuevamente entre el 12 de enero y el 26 de febrero, para permitir la ejecución del nuevo puente sobre la ría de Solía. Renfe ha garantizado que habilitará un servicio alternativo por carretera durante ese periodo.
Durante la reunión, Casares destacó que el Plan de Cercanías en Cantabria alcanza los 1.600 millones de euros, de los cuales ya se han ejecutado o están en marcha 700 millones, y que el 94% de las actuaciones previstas se encuentran en tramitación. Entre las inversiones más relevantes figura la renovación completa de la flota de trenes de cercanías —21 unidades nuevas— por valor de 165 millones. “Hasta que lleguen, mantendremos la gratuidad del transporte ferroviario para los usuarios, porque somos los primeros interesados en que los nuevos trenes empiecen a rodar cuanto antes”, remarcó el delegado.
El consejero de Fomento aprovechó la Mesa del Ferrocarril para reprochar al Ministerio la falta de reuniones bilaterales con el titular de la cartera, Óscar Puente, o con el secretario de Estado de Transportes, pese a las reiteradas solicitudes de la comunidad. “Este es un asunto de entidad suficiente como para sentarnos en una mesa y planificar juntos. No nos valen los mensajes ni las declaraciones: queremos hechos, cronogramas y compromisos formales”, afirmó Media. Pese a ello, subrayó que el Gobierno de Cantabria seguirá actuando “con lealtad institucional y espíritu de colaboración”, como lo ha hecho —dijo— con el Comisionado de Cercanías, con ADIF y con el propio Ministerio en otros proyectos.
“El Gobierno de Cantabria siempre trabajará en sintonía con el Estado cuando sea por el interés general, pero pedimos lo que nos corresponde: lo que está comprometido y firmado. Es lo que merecen los cántabros”, concluyó el consejero, quien insistió en que el tren Santander-Bilbao no puede seguir siendo una promesa indefinida, sino un proyecto tangible que marque el futuro de la conectividad y del desarrollo económico de la comunidad.












