El diputado regional del Partido Popular y portavoz de Medio Ambiente, Alejandro Liz, ha reclamado al PSOE de Cantabria que asuma su responsabilidad en la gestión del alga invasora rugulopteryx okamurae, cuya presencia se ha detectado en las playas de Trengandín y Ris, en Noja, y en la de Berria, en Santoña. Liz recordó que existe una Estrategia de Control aprobada en la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente en julio de 2022 que exige la implicación del Gobierno central y la coordinación con comunidades autónomas y ayuntamientos para frenar la propagación de esta especie, originaria de Asia, que amenaza al ecosistema, la economía local, el turismo y la pesca.
El portavoz popular señaló directamente a la portavoz socialista, Ainoa Quiñones, a quien reprochó que intente eludir responsabilidades cuando fue precisamente bajo su etapa como delegada del Gobierno cuando se aprobó esta estrategia estatal. “Parece que quien tiene un lío con las competencias en este asunto es Ainoa Quiñones, y eso que fue delegada de Gobierno. ¿En manos de quiénes está el PSOE y en manos de quiénes ponen la Delegación del Gobierno?”, cuestionó.
Liz subrayó que la competencia en la lucha contra el alga asiática es compartida y que requiere un esfuerzo conjunto y coordinado. “Los ayuntamientos tienen la responsabilidad de la retirada del alga que llega a la orilla de las playas, pero el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico tiene un papel esencial en la coordinación de la estrategia contra el alga invasora y su seguimiento, el desarrollo de programas de investigación, el intercambio de información y la promoción de medidas para evitar la expansión de la especie. Y, de momento, no ha movido ficha”, denunció.
El diputado popular insistió en que no se trata de un simple problema de limpieza de playas, sino de un desafío ambiental y económico que debe abordarse desde el Estado. En este sentido, pidió al actual delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, que asuma su papel y presione ante el Ejecutivo central para poner en marcha medidas reales. “Entre sus obligaciones está preocuparse y ocuparse de los problemas de Cantabria y reivindicar frente al Gobierno que le ha nombrado la solución a los mismos”, afirmó Liz, quien advirtió de que sin la implicación del Ministerio no será posible dar una respuesta definitiva a la llegada constante de algas a las costas cántabras.













