Marruecos ha impedido este martes la entrada y permanencia en el Sáhara Occidental a tres personas –dos de ellas cántabras y una asturiana– que se encontraban en El Aaiún para documentar la situación de los derechos humanos en la región. Se trata del periodista cántabro Óscar Allende (El Faradio), el activista de derechos humanos Raúl Conde (Cantabria por el Sáhara) y la periodista asturiana Leonor Suárez, quienes han sido obligados a abandonar el territorio por orden de las autoridades marroquíes.
Según ha informado la asociación Cantabria por el Sáhara, los tres fueron interceptados por agentes marroquíes en un control policial en El Aaiún, capital del Sáhara Occidental, y declarados ‘personas no gratas’ sin que se les facilitara ninguna explicación oficial por escrito.
Tras ser retenidos, los tres fueron escoltados por cuatro vehículos de la policía secreta marroquí hasta la ciudad de Agadir, ya en territorio marroquí, desde donde emprenderán su regreso a España hoy mismo , según ha podido saber este medio.
La expulsión de los tres observadores –que colaboraban con la organización saharaui Equipe Media– se suma a una larga lista de episodios similares. Con este caso, ya son 330 las personas expulsadas del Sáhara Occidental por el Gobierno marroquí en los últimos años, según datos de organizaciones internacionales.
El gesto ha sido interpretado por colectivos solidarios como un nuevo intento de Marruecos de frenar la labor de observadores y periodistas que intentan documentar la represión contra la población saharaui. Desde Cantabria por el Sáhara denuncian la falta de transparencia y la «complicidad» del Gobierno español, al que acusan de guardar silencio ante este tipo de expulsiones.
“No quieren testigos. No quieren cámaras”, han asegurado desde la organización.












