Sonia García todavía recuerda con claridad la última conversación que tuvo con su hijo. Iban a ser unas horas especiales: él estaba a punto de llegar a una cabaña rural en la que celebraría su 21 cumpleaños con tres amigos. Sin embargo, nunca llegó. El coche en el que viajaban se salió de la vía y cayó por una ladera de 400 metros en la carretera CA-643, en el Puerto de Lunada. Los cuatro jóvenes perdieron la vida.
«Estamos rotos. Nadie te prepara para algo así», lamenta Sonia en la campaña que ha iniciado en la plataforma Change.org, donde exige la instalación inmediata de guardarraíles en ese tramo de la vía. «Lo que más duele es saber que esta tragedia se podía haber evitado», afirma.
El accidente ocurrió el pasado 15 de marzo, pero no fue el primero. Los vecinos llevan años advirtiendo del riesgo que supone esa carretera, con tramos estrechos, sin apenas señalización y carente de medidas de seguridad básicas. Según denuncia la familia, el Gobierno de Cantabria prometió en su día instalar protecciones, pero no lo ha hecho.
«¿Cuántas personas más tienen que morir para que se tomen en serio este punto negro?», se pregunta la madre de uno de los jóvenes. «Hoy lloramos a Izan, Ana, Afra y Juan Ramón. Mañana, si no se actúa, podría ser cualquier otro».
En la petición también se solicita que la CA-643 pase a tener un único sentido de circulación, ya que no cumple la anchura mínima para funcionar como carretera de doble sentido, y que se cierre al tráfico cuando las condiciones meteorológicas lo exijan. “No queremos más promesas vacías. Queremos hechos. Porque los guardarraíles salvan vidas”.












