UGT y CCOO han protagonizado este 1 de Mayo uno de los más combativos e internacionales de los últimos años. Bajo el lema “Proteger lo conquistado, ganar futuro”, los sindicatos han llamado a la unidad de la clase trabajadora para frenar el avance de una «internacional fascista» que amenaza los derechos sociales y laborales conquistados.
En Madrid, donde se ha desarrollado la manifestación principal, los secretarios generales de ambas organizaciones, Unai Sordo (CCOO) y Pepe Álvarez (UGT), han exigido frenar la ofensiva neoliberal que, a su juicio, impulsan figuras como Donald Trump o Vladímir Putin, e instaron a Europa a “despertar” ante el intento de “destruir nuestros derechos”.
La marcha ha partido pasadas las 12:00 horas desde Gran Vía-Alcalá y ha concluido en Plaza de España sobre las 14:00h. Según UGT, acudieron unas 50.000 personas, aunque la Delegación del Gobierno ha rebajado la cifra a 12.000. Entre los asistentes, miembros del Gobierno como Yolanda Díaz (Trabajo), Elma Saiz (Seguridad Social), Óscar López (Transformación Digital), Sira Rego (Juventud e Infancia) y Mónica García (Sanidad).
Ambos líderes sindicales han advertido de que la reducción de jornada a 37,5 horas semanales en 2025 es una reforma irrenunciable, y que bloquear esta ley sería “un timo a la democracia”. En palabras de Álvarez, “si algún grupo la frena, nos van a tener recordándoselo los 365 días del año”.
Además, han exigido seguir subiendo los salarios y el SMI, revisar el coste del despido improcedente, y abordar con urgencia la alta siniestralidad laboral, que en lo que va de año ha crecido un 10%.
La jornada también se ha visto marcada por un conflicto con el Ayuntamiento de Madrid, que, según los sindicatos, retrasó el corte de la Gran Vía dificultando el desarrollo del acto y de las declaraciones previas a medios en condiciones seguras y dignas.
Cantabria: 8.000 personas en Santander y movilización en Reinosa
En Santander, unas 8.000 personas han secundado la movilización que ha comenzado sobre las 12:15 en Jesús de Monasterio y ha recorrido el centro de la ciudad. En primera línea marchaban trabajadores de sectores en conflicto, como Bridgestone —con más de 200 despidos en Puente San Miguel— y el sector del metal, aún sin convenio.
Durante los discursos finales, Rosa Mantecón (CCOO) y Mariano Carmona (UGT) reivindicaron logros como la reforma laboral o la subida del SMI, pero advirtieron que “queda mucho por hacer”, especialmente en materia de siniestralidad laboral, vivienda y reducción de jornada.
“El problema no es que falte empleo, sino que faltan salarios y horarios dignos”, afirmó Mantecón, mientras Carmona ironizaba que “la patronal ha conseguido que parezca que las enfermedades laborales se producen jugando al pádel”.
También en Reinosa se celebró la habitual concentración comarcal con un manifiesto adaptado a la realidad local. Los sindicatos reconocieron mejoras tras la movilización por la sanidad del pasado noviembre, pero denunciaron que los recortes continúan y alertaron de la situación en Sidenor (en ERTE) y Cuétara, donde la mayoría cobra el salario mínimo.
Los sindicatos también denunciaron el bloqueo del convenio en Forgins@Castings, aunque señalaron a Gamesa como un ejemplo de estabilidad tras su integración en el negocio de la eólica marina.











