La Policía Local de Santander ha llevado a cabo varias intervenciones durante la jornada de ayer, destacando una denuncia por infracciones relacionadas con la tenencia de animales potencialmente peligrosos, así como dos casos de alcoholemia administrativa.
A primera hora de la mañana, a las 08:35 horas, en la calle Jesús de Monasterio, los agentes identificaron a un hombre de 40 años como responsable de un perro de raza Pit Bull, considerado potencialmente peligroso. El animal se encontraba en la vía pública sin correa o cadena, sin bozal y sin la correspondiente inscripción en el registro de perros peligrosos. Además, el propietario no presentaba la licencia obligatoria para la tenencia de este tipo de animales ni el seguro de responsabilidad civil requerido por la normativa. El hombre fue denunciado por todas estas infracciones.
En cuanto a los controles de alcoholemia, la Policía Local realizó dos intervenciones relacionadas con conductores bajo los efectos del alcohol. El primer caso ocurrió a las 16:20 horas, en la calle Vicente Aleixandre, donde un hombre de 59 años, al volante de una furgoneta, fue interceptado por una infracción de tráfico. Tras realizarle la prueba de alcoholemia, ésta resultó positiva, por lo que se le abrió el correspondiente Expediente Administrativo.
A las 20:30 horas, en la calle Girasol, durante un control preventivo, otro varón de 30 años, esta vez al conducir un patinete eléctrico, fue sometido a la misma prueba. También dio positivo, y como en el caso anterior, se le incoó el expediente administrativo pertinente.
Estos incidentes refuerzan la labor preventiva de la Policía Local, que continúa velando por el cumplimiento de las normativas de seguridad vial y la tenencia responsable de animales en la ciudad de Santander.














