El Gobierno de Cantabria ha expresado su profundo pesar por el fallecimiento del Papa Francisco, ocurrido este lunes 21 de abril a las 7:35 horas en su residencia del Vaticano. En una declaración institucional firmada por la presidenta regional, María José Sáenz de Buruaga, el Ejecutivo autonómico se une al dolor de la Iglesia Católica y de quienes han sentido la pérdida de “una voz para los más desfavorecidos y un firme defensor del diálogo y el respeto entre culturas”.
Durante su Pontificado, Francisco –primer Papa latinoamericano y primer jesuita en ocupar el trono de Pedro– destacó por su cercanía, su lucha por la paz y los derechos humanos, y su apuesta por una Iglesia más austera, inclusiva y comprometida con los más vulnerables.
“Ha sabido construir desde la fe cristiana lugares de encuentro y esperanza”, recoge el texto institucional, que también subraya su papel como “referente moral” a nivel global.
El Gobierno cántabro ha anunciado su adhesión al luto oficial decretado por el Estado. Por ello, las banderas de los edificios públicos de la comunidad ondearán a media asta en el exterior y con crespón en el interior desde las 00:00 del martes 22 hasta las 24:00 del jueves 24 de abril.
Además del Ejecutivo regional, el Parlamento de Cantabria también ha lamentado la pérdida del Pontífice, recordando su “mensaje de solidaridad, paz y diálogo entre culturas”, así como su contribución a la proyección del idioma español en el mundo.
En el ámbito eclesiástico, el obispo de Santander, Arturo Ros Murgadas, ha mostrado su “tristeza, sorpresa y desconcierto”, al tiempo que ha pedido a los fieles una oración por el alma del Santo Padre, recordando su ya mítica frase de despedida: “Recen por mí”.












