La comunidad educativa del IES Leonardo Torres Quevedo de Santander vive momentos de gran tensión tras la difusión de un vídeo en el que un alumno con parálisis cerebral es acosado y agredido por cuatro compañeros. La asociación Tolerancia 0 al Bullying ha exigido sanciones ejemplares y un grupo de estudiantes del centro ha reclamado la expulsión definitiva de los agresores.
“Esto no puede quedar impune”, han manifestado los alumnos en un comunicado en el que advierten que, si no se toman medidas más severas, organizarán movilizaciones, como una huelga o una sentada frente al instituto. Consideran que la sanción impuesta por la Consejería de Educación, que dirige Sergio Silva (PP), consistente en una expulsión temporal de cinco días, es insuficiente. “Si esto se deja pasar, el que acabará teniendo que irse será la víctima, y eso es inaceptable”, han subrayado.
La asociación Tolerancia 0 al Bullying ha alertado de la gravedad de los hechos y ha denunciado la inacción de los centros educativos ante casos de violencia escolar. A su juicio, las sanciones deben aplicarse no solo a los agresores, sino también a aquellos centros que no actúan con la debida diligencia. “Las agresiones, humillaciones y discriminación no pueden quedar impunes”, han señalado en un comunicado, reclamando una intervención rápida para garantizar la seguridad del alumno afectado.
Asimismo, la asociación ha recordado que este tipo de situaciones no son casos aislados. “Entre el 10% y el 15% de los estudiantes sufren algún tipo de violencia por parte de sus compañeros”, han indicado, advirtiendo que el acoso escolar es una realidad que sigue afectando a muchos menores en España.
Por su parte, la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) del instituto ha mostrado su repulsa ante la agresión y ha hecho un llamamiento a la calma y la responsabilidad. “Es fundamental confiar en los procedimientos establecidos y evitar la propagación de informaciones no verificadas que puedan generar mayor alarma”, han expresado en un comunicado.
La Consejería de Educación ha activado el protocolo de acoso escolar y ha asegurado que el alumno agredido estará bajo supervisión constante para evitar cualquier tipo de interacción con los agresores. Según ha explicado el consejero, Sergio Silva, la expulsión de cinco días es la sanción máxima permitida por la normativa vigente, aunque no descarta la adopción de medidas más severas en función de la evolución del caso. “La agresión es inaceptable y tomaremos todas las medidas necesarias para proteger al menor”, ha afirmado Silva.
Mientras tanto, la comunidad educativa sigue exigiendo una respuesta firme y contundente para garantizar que el instituto sea un espacio seguro para todos los estudiantes.













