La Policía de Santander ha denunciado a un hombre de 31 años por incumplir la Ordenanza Municipal de Perros tras un incidente ocurrido el pasado lunes en la calle Floranes. El denunciado, responsable de un perro, fue identificado y sancionado por varios motivos: causar lesiones a una persona y a otro animal, no llevar bozal en un animal con previsible peligrosidad, y no tener al can vacunado contra la rabia o certificado libre de enfermedades transmisibles al ser humano.
El suceso se produjo cuando el perro, sin bozal y aparentemente sin control, mordió a otro perro y a la persona que lo paseaba. Los agentes intervinieron tras recibir la denuncia y comprobaron que el animal no cumplía con los requisitos básicos de seguridad y salud establecidos por la normativa municipal.
La Ordenanza Municipal de Perros exige que los dueños de animales potencialmente peligrosos lleven bozal y correa en espacios públicos, además de mantenerlos correctamente vacunados y con la documentación en regla. El incumplimiento de estas normas puede derivar en sanciones económicas y, en casos graves, en la retirada del animal.
Este caso pone de manifiesto la importancia de que los dueños de mascotas asuman su responsabilidad para garantizar la seguridad de las personas y otros animales en la vía pública. Las autoridades han recordado que el control y la educación de los animales son fundamentales para evitar incidentes como este y mantener la convivencia en la ciudad.














