El debate sobre una posible nueva burbuja inmobiliaria en España está sobre la mesa, y Cantabria no es ajena a esta preocupación. Según los últimos datos del Índice de Precios de Vivienda (IPV) del Instituto Nacional de Estadística (INE), los precios de la vivienda nueva en la región crecieron un 13% en 2024, superando el 11,4% registrado en 2007, año previo al estallido de la anterior burbuja.
Este incremento refleja una tendencia alcista sostenida desde 2012, cuando el sector tocó fondo tras la crisis financiera. El punto de inflexión se dio en 2021, el año posterior a la pandemia, cuando la demanda de viviendas con espacios exteriores impulsó aún más los precios. Desde entonces, el coste de las viviendas nuevas en Cantabria ha crecido un 9,8% en 2021, un 11,6% en 2023 y el mencionado 13% en 2024, por encima de la media nacional del 12,3%.
Aumento de precios también en la vivienda usada
La misma tendencia al alza se observa en el mercado de segunda mano, con un incremento del 8,4% en 2024, superando el 8,2% de 2007. Tras un crecimiento moderado del 0,6% en 2020 debido a la pandemia, los precios repuntaron hasta el 5,7% en 2021, el 9,8% en 2022 y el 8,4% en 2024. No obstante, en este apartado Cantabria se mantiene por debajo de la media nacional del 11,1%.
Acceder a una vivienda requiere más años de salario
El aumento de precios ha dificultado el acceso a la vivienda para las familias cántabras. Según un informe del portal Idealista, una familia en Cantabria necesitaría 4,5 años de ingresos íntegros para adquirir una vivienda de dos dormitorios, valorada en 148.515 euros, frente a unos ingresos familiares medios de 32.734 euros anuales, según el INE.
En Santander, la situación es más compleja: una vivienda similar alcanza los 180.163 euros, lo que exige 5,4 años de ingresos familiares (35.015 euros anuales). Estas cifras colocan a la capital cántabra por encima de otras ciudades como Jaén (3 años), Lleida (3,2 años) o Palencia (3,4 años), aunque lejos de los niveles de Palma de Mallorca (11,8 años), Málaga (9,8 años) o Madrid (9,5 años).
A nivel nacional, el coste medio de una vivienda de dos dormitorios se situó en 187.108 euros, lo que representa 6 años de ingresos familiares (30.552 euros de media).
Un 11,8% más cara en el último trimestre de 2024
El IPV trimestral del INE revela que, en el último trimestre de 2024, el precio de la vivienda libre en Cantabria aumentó un 11,8% interanual, con un repunte de 1,4 puntos respecto al trimestre anterior. Por tipología, la vivienda nueva subió un 13,2%, mientras que la de segunda mano se encareció un 11,5%.
En el conjunto de España, el precio de la vivienda libre aumentó un 8,4% en 2024, más del doble que en 2023, y registró su mayor incremento desde 2007. Con este repunte, los precios encadenan once años consecutivos de subidas, lo que reaviva el temor a una nueva burbuja inmobiliaria.












