La Plaza de San Antonio se ha convertido en el epicentro del Carnaval de Santoña esta tarde, con una carpa preparada para recibir el esperado pregón de Antonio Quintana Sierra, conocido cariñosamente como «Toñete». Ante un público entregado, el pregonero recordó con nostalgia sus primeros pasos en el carnaval, allá por 1981, y compartió divertidas anécdotas de su experiencia como integrante de la banda del cartón.
«El carnaval es un veneno que te corre por las venas», comenzó Toñete, antes de rememorar las nevadas y los momentos de camaradería vividos en los desfiles, como el histórico de 1983, que no fue suspendido a pesar de las intensas nevadas. «Aunque nieve o haya truenos, en Santoña es carnaval», comentó, citando el himno del evento.
Toñete también relató historias de su participación en el «juicio en el fondo del mar», recordando las grandes travesuras que, con el paso de los años, han quedado grabadas en la memoria de los carnavaleros. Entre risas, detalló una anécdota sobre una bomba de agua que se rompió durante uno de los desfiles, y cómo, en un arrebato de ingenio, la banda resolvió la situación utilizando una caja de cervezas para continuar con la tradición.
«Hoy serían imposibles algunos de esos momentos», aseguró, refiriéndose al Día del Moro y a la invención del Día del Pijama, una fiesta improvisada que se organizó después de una noche de fiesta sin descanso.
Al llegar al final de su intervención, Toñete dedicó su pregón a Paquito Bodegas, un «gran carnavalero de los pies a la cabeza», que, según él, siempre estará ligado al carnaval de Santoña. «Allá donde estés, para ti va este pregón», afirmó emocionado.
El acto culminó con el himno del Carnaval de Santoña, mientras el público coreaba las letras con entusiasmo. Con palabras de agradecimiento al Ayuntamiento y a sus amigos, Toñete cerró un pregón lleno de humor, emoción y una clara invitación a disfrutar de la fiesta con el espíritu de siempre: «¡Viva Santoña!»












