El consejero de Economía, Hacienda, Financiación Autonómica y Fondos Europeos de Cantabria, Luis Ángel Agüeros, ha abandonado este lunes la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) en Madrid, siguiendo la decisión adoptada por los representantes autonómicos del Partido Popular. La salida se produjo durante el debate sobre el reparto del impuesto a la banca y se mantuvo cuando se abordó la controvertida propuesta de condonación de la deuda autonómica.
Agüeros ha rechazado el mecanismo planteado por el Gobierno central, al considerar que perjudica a Cantabria frente a otras comunidades más endeudadas. Según ha explicado, la condonación prevista para Cantabria representa solo el 2,3 % de su deuda, muy por debajo de la media nacional del 26,7 %, lo que supone «un agravio para los intereses de la región». En términos per cápita, la condonación alcanzaría los 1.369 euros por habitante en Cantabria, mientras que otras comunidades recibirían hasta 1.892 euros por persona.
El consejero ha criticado que el acuerdo sobre la condonación de deuda no se haya negociado en un marco multilateral, sino «en conversaciones bilaterales con partidos independentistas como ERC». Además, ha insistido en que la solución para Cantabria no pasa por un «parche parcial» como esta propuesta, sino por un nuevo sistema de financiación autonómica que garantice más recursos para cubrir los servicios esenciales.
Agüeros ha subrayado que Cantabria necesita una financiación adecuada para hacer frente al incremento de los gastos en sanidad, educación y servicios sociales, y ha lamentado que el Gobierno central no haya presentado una propuesta que beneficie al conjunto del país. En esta línea, ha acusado al Ejecutivo de Pedro Sánchez de utilizar el sistema de financiación «como moneda de cambio para mantenerse en el poder a costa de favorecer a Cataluña».
Cantabria, con una deuda total de 3.248 millones de euros —de los que 3.019 millones proceden de los mecanismos de financiación del Estado—, es una de las comunidades que menos se beneficiarían del plan del Gobierno, con una condonación de 809 millones. Esta cifra solo es superada a la baja por La Rioja, lo que refuerza, según el consejero, la percepción de que la propuesta es «injusta y desequilibrada».
Finalmente, Agüeros ha reiterado el compromiso del Gobierno cántabro de seguir exigiendo una reforma del sistema de financiación que garantice la igualdad entre territorios y la sostenibilidad de los servicios públicos, y ha advertido de que la región no aceptará acuerdos que «premien la mala gestión y generen más desigualdad entre comunidades».












