Durante un control preventivo realizado el pasado sábado en la calle Gutiérrez Solana, agentes de la Policía de Santander detuvieron a un hombre de 30 años por un presunto delito contra la salud pública, tras incautarle un paquete de hachís con un peso aproximado de 65 gramos.
Los hechos ocurrieron cuando los agentes solicitaron la documentación al conductor de un vehículo y este, tras reconocer ser consumidor habitual de hachís, entregó voluntariamente una pequeña bolsa con la sustancia. Sin embargo, los policías continuaron percibiendo un fuerte olor a hachís en el interior del coche, lo que les llevó a inspeccionar al copiloto.
El pasajero, que tenía una mochila entre las piernas, fue identificado y, tras registrar su contenido, los agentes encontraron un paquete de hachís de considerable tamaño. Ante la evidencia, procedieron a su detención en el mismo lugar, instruyendo las diligencias judiciales correspondientes por un supuesto delito contra la salud pública.
El caso sigue en investigación, mientras que la Policía de Santander mantiene estos controles para prevenir el tráfico y consumo de sustancias ilegales en la ciudad.














