Uno de los leopardos persas del Parque de la Naturaleza de Cabárceno fue abatido el pasado martes después de escapar del recinto en el que se encontraba. Estos dos ejemplares llegaron al parque cántabro en verano, provenientes del Zoo Aquarium de Madrid, y se encontraban en fase de adaptación. Según Santiago Borragán, coordinador de los servicios veterinarios, el incidente ocurrió a las 8:15 a.m., justo antes de la apertura del parque al público. La decisión de sacrificar al animal fue tomada tras evaluar el riesgo, ya que el uso de dardos anestésicos no era viable por el tiempo que tardan en hacer efecto, lo que podría haber puesto en peligro tanto a los trabajadores como a los visitantes.
Los leopardos persas, dos hermanos de seis años, estaban en un recinto adaptado para su comportamiento y necesidades, diseñado anteriormente para jaguares. Este espacio, de aproximadamente 4.000 metros cuadrados, fue reforzado en términos de seguridad para alojar a esta especie protegida. Sin embargo, el animal abatido aún no estaba completamente adaptado a su nuevo entorno y había tenido un altercado con su hermano el día anterior. Desde su llegada, Cabárceno ha pasado a formar parte de un programa de conservación europeo, cumpliendo las recomendaciones de la Asociación Europea de Zoos y Acuarios (EAZA) para esta especie en peligro. El incidente ocurre poco después de la reciente toma de dirección por parte de Míchel Valdés, un profesional sin experiencia en la gestión de un parque de estas características, cuyo nombramiento ha sido aprobado por el consejo de administración bajo la presidencia del consejero de Cultura y Turismo, Luis Martínez Abad.













