El Gobierno de Cantabria, liderado por la presidenta María José Sáenz de Buruaga, ha realizado una remodelación en su equipo tras 14 meses de gestión, en lo que se percibe como un intento de dar un impulso a su mandato tras la falta de avances significativos. En una rueda de prensa sin preguntas, se anunciaron cambios como la adición de «Vivienda» a la Consejería de Fomento y «Financiación autonómica» a la de Economía y Hacienda, lo que ha sido criticado como una maniobra meramente estética por la oposición.
Leticia Díaz, portavoz del Grupo Parlamentario VOX, calificó estos movimientos como un «retoque cosmético» que no aborda los problemas de fondo de la región, señalando la incapacidad del Ejecutivo para atraer inversión extranjera, muy por debajo de otras comunidades como La Rioja, Asturias y Navarra. Además, se ha creado una nueva ‘Unidad Aceleradora de Proyectos Estratégicos’, que dependerá directamente de la presidenta, en un intento de revitalizar el ámbito industrial.
En medio de esta reestructuración, se han producido dos ceses en el gabinete. Pablo Palencia, responsable de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación, será reemplazado por María Jesús Susinos, tras ser reprobado en el Parlamento por sus políticas ganaderas. Eva Guillermina Fernández, encargada de gestionar temas relacionados con el turismo, será sustituida por Luis Martínez Abad. Según Díaz, estos cambios no resuelven los problemas de fondo y solo añaden más burocracia a un gobierno que necesita simplificar su estructura para ser más eficiente.














