La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha anunciado una serie de cambios significativos en su equipo de gobierno, subrayando la necesidad de dar un nuevo impulso a la acción ejecutiva en su segundo año de mandato. En este contexto, ha confirmado la destitución de Pablo Palencia, hasta ahora consejero de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación, y de Eva Guillermina Fernández, quien lideraba la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte. Estos ajustes en su gabinete buscan afrontar los desafíos futuros con mayor eficiencia y capacidad de respuesta, según ha señalado la presidenta. En los denominados «mentideros políticos» hacía ya meses que se hablaba de sus destituciones.
El puesto de Pablo Palencia, quien ha sido objeto de polémica desde su nombramiento debido a una sanción previa por «falta grave» en su ejercicio profesional como veterinario, será ocupado por María Jesús Susinos Tarrero. Susinos, una figura destacada en la política cántabra, es diputada en el Parlamento regional y alcaldesa de Entrambasaguas, municipio en el que ha sido reelegida varias veces con amplias mayorías absolutas. Además, Susinos ha desempeñado papeles importantes dentro del Partido Popular de Cantabria, como Vicesecretaria de Política Social, y ha formado parte de la Federación de Municipios de Cantabria, lo que refuerza su perfil como una persona con gran experiencia en la gestión pública y el ámbito político. Palencia también fue reprobado en el Parlamento de Cantabria con los votos de todos los partidos políticos de la oposición (PRC, PSOE y VOX).
Por su parte, Eva Guillermina Fernández deja la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte tras un año complicado en el cargo, marcado por el rechazo del Plan de Sostenibilidad de Santillana del Mar, que había generado controversia debido a la negativa del Gobierno cántabro a aprobar una subvención de 3 millones de euros por cuestiones técnicas. Su sucesor será Luis Martínez Abad, quien asumirá la responsabilidad de liderar la consejería. Martínez Abad ha sido hasta ahora el director gerente de CANTUR, la empresa pública dedicada a la promoción turística de Cantabria, y cuenta con una sólida trayectoria profesional en la gestión de empresas y residencias de mayores. Con este nombramiento, Buruaga pretende aportar una nueva visión estratégica a la consejería, con especial atención al turismo y la cultura, dos sectores clave para el desarrollo económico de la región.
Además de los cambios en las consejerías de Ganadería y Cultura, Buruaga ha anunciado modificaciones en otras áreas del gobierno. La Consejería de Economía, Hacienda y Fondos Europeos pasará a incluir el área de Financiación Autonómica en su denominación oficial, en respuesta a los desafíos que supone la renegociación de los fondos para las comunidades autónomas. Buruaga ha advertido sobre los riesgos de que «políticos sin escrúpulos» utilicen la financiación autonómica como una herramienta de negociación para mantenerse en el poder, y ha subrayado que Cantabria necesita defender sus intereses con firmeza en este ámbito crucial.
Por otro lado, la Consejería de Fomento, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente incorporará el área de Vivienda a su estructura, un paso que refleja la creciente importancia de las políticas de vivienda en la agenda gubernamental. Buruaga ha explicado que el acceso a la vivienda es uno de los principales problemas para los jóvenes cántabros, quienes encuentran dificultades para desarrollar sus proyectos de vida debido a la escasez de viviendas asequibles. Con este cambio, la presidenta busca reforzar el compromiso de su gobierno con la creación de oportunidades para que los jóvenes puedan quedarse y prosperar en la región.
En su balance del primer año de gestión, Buruaga ha reconocido los logros alcanzados hasta ahora, pero ha insistido en la necesidad de «pisar el acelerador» y avanzar a mayor velocidad para cumplir con los objetivos de su administración. La presidenta ha expresado su deseo de construir «una Cantabria de primera» y ha reiterado su compromiso con la mejora de los servicios públicos y el bienestar de los cántabros.
Con estos cambios, el gobierno de Cantabria se prepara para afrontar una nueva etapa, centrada «en consolidar los avances logrados hasta ahora y enfrentar los retos pendientes». La presidenta confía en que, con estos ajustes, su equipo estará mejor preparado para cumplir con las expectativas de los ciudadanos y garantizar que Cantabria siga avanzando hacia un futuro más próspero y equitativo.













