El colectivo «Cantabria contra la tauromaquia» ha convocado una serie de protestas en respuesta al aumento significativo de eventos taurinos en la comunidad, denunciando el uso de fondos públicos para mantener estas prácticas controversiales.
Desde distintos puntos de Cantabria, activistas y ciudadanos se están sumando para expresar su rechazo a las corridas de toros y otros eventos relacionados con la tauromaquia. En particular, las críticas se centran en los eventos planeados para las fiestas de Santander, donde se espera la celebración de siete eventos taurinos durante la Semana Grande.
El colectivo ha destacado que estos espectáculos están siendo financiados con dinero público a través de subvenciones y fondos gubernamentales, a pesar de las pérdidas económicas históricas asociadas con la tauromaquia, según informes previos del Ayuntamiento de Santander. Se estima que solo en la rehabilitación de la plaza de toros local se han gastado 300.000 €, a pesar de las persistentes dificultades financieras de la actividad taurina.
Además del derroche económico, los activistas han condenado la crueldad hacia los animales, señalando un incremento alarmante de actos de tortura animal en varias localidades cántabras este año. Actos como corridas de toros y sueltas de toros están en el centro de las críticas por parte de organizaciones de derechos animales y grupos activistas locales.
En un esfuerzo por aumentar la conciencia pública y movilizar a la comunidad en contra de la tauromaquia, el colectivo ha anunciado la realización de movilizaciones continuas y ha convocado a una gran protesta programada para el próximo jueves 25 de julio frente a la Plaza de Toros de Santander. Esta acción busca captar la atención de las autoridades y del público en general para promover un cambio hacia una Cantabria libre de tauromaquia.
Las protestas de este fin de semana marcan un punto álgido en la campaña antitaurina en Cantabria, reflejando un creciente descontento social y un llamado urgente a la abolición de estas prácticas consideradas por muchos como obsoletas y crueles.














