El Gobierno de Cantabria expresa una profunda preocupación ante la posibilidad de que la enfermedad hemorrágica epizoótica vuelva a afectar al ganado de la región, tal como sucedió entre septiembre y diciembre del año pasado. El consejero cántabro de Ganadería, Pablo Palencia, ha comunicado a los medios esta inquietud, resaltando que en abril del año pasado, con la llegada del buen tiempo, se activó el periodo de mayor riesgo de transmisión de la enfermedad a través de su vector, un mosquito. Se espera que el Ministerio de Agricultura declare nuevamente este período de riesgo en las próximas fechas.
En cuanto a las medidas a tomar, se prevé que el Ministerio y las comunidades autónomas debatan la cuestión en reuniones próximas, centrándose especialmente en la vacunación, una medida que Cantabria y otras regiones reclaman con insistencia. También se discutirá sobre la inmunidad adquirida por los animales que han superado la enfermedad, cuyo porcentaje se estima en alrededor del 60 al 70 % según estudios experimentales.
A pesar de que estos datos ofrecen un rayo de esperanza, el consejero Palencia destaca la amenaza potencial de otros serotipos de la enfermedad, provenientes de África. En este contexto, se espera que el Ministerio facilite la disponibilidad de vacunas para llevar a cabo una vacunación masiva del ganado, una medida que se considera como la más efectiva para frenar la enfermedad, siguiendo el ejemplo de la lengua azul, una enfermedad relacionada.
El Gobierno cántabro también tiene programadas reuniones con el sector ganadero para promover la implementación de medidas de bioseguridad, desinfección y desinsectación en las explotaciones ganaderas. A pesar de reconocer que estas medidas no fueron suficientes para detener la expansión de la enfermedad el año pasado, se insiste en que la vacunación masiva es la medida más efectiva y se espera que el Ministerio tome medidas al respecto en un futuro cercano.













