El Gobierno de Cantabria ha revelado un déficit financiero de casi 13 millones de euros en las cuentas de la Sociedad Regional de Educación, Cultura y Deporte (SRECD), lo que coloca a este organismo público en una situación de «quiebra técnica» debido a la gestión deficiente de los responsables anteriores, según ha denunciado hoy en una conferencia de prensa la consejera de Cultura, Turismo y Deporte, Eva Guillermina Fernández.
Fernández ha detallado que, a pesar de que el Ejecutivo autonómico tuvo que asignar más de 4 millones de euros a finales del año pasado para reducir parte de esa deuda, aún persisten otros 8 millones de euros pendientes de pago, que corresponden «casi en su totalidad» al costo de obras iniciadas pero aún no liquidadas: la primera fase de La Lechera en Torrelavega (más de 4 millones de euros), el Palacio Jaime del Amo en Suances (casi 2,5 millones de euros), la terraza del Palacio de Festivales (1,4 millones de euros) y la rehabilitación de las escuelas y la antigua casa del maestro en Fontibre (más de 80.000 euros).
La consejera destacó que estas cuatro actuaciones carecían de una cuenta separada con su respectivo importe y se cargaban a un fondo común, lo que significa que esos 8 millones de euros «se han utilizado para gastos operativos en una estrategia de evasión de responsabilidades».
Eva Guillermina Fernández criticó especialmente al exvicepresidente y consejero de Cultura, Pablo Zuloaga, a quien acusó de convertir la sociedad en un «feudo» para satisfacer sus «caprichos» y de actuar con «negligencia», lo que también se refleja en las «facturas impagas» que Zuloaga y su equipo dejaron «olvidadas convenientemente en los cajones».
Como ejemplo de esos impagos, la consejera de Cultura mencionó el convenio con el Ayuntamiento de Miengo para financiar la Sala Robayera, que lleva tres años sin pago, al igual que sucede con el Ayuntamiento de Torrelavega para el CN Foto o con el Ayuntamiento de Arnuero.
Sin embargo, Fernández señaló que esto es solo la parte visible del problema y justificó el momento de hacer pública esta denuncia meses después de descubrir la magnitud del problema, debido a la dificultad para recopilar toda la documentación necesaria para obtener una «imagen precisa» del estado de una de las sociedades públicas más importantes del Gobierno.
Eva Guillermina Fernández reconoció que estos 8 millones de euros de deuda pendiente «restringen gravemente» la capacidad de maniobra y comprometen el funcionamiento de la SRECD. No obstante, garantizó una solución a esta situación heredada de la legislatura anterior y se comprometió a iniciar una nueva etapa de gestión en la sociedad para restaurar su estabilidad financiera.
En primer lugar, anunció que la Consejería de Cultura intervendrá en la gestión del ente público para sanear sus finanzas y ejercer un control estricto del gasto. Además, se realizará una nueva inyección de fondos para asegurar la continuidad de las obras importantes y el funcionamiento diario de la sociedad.
Fernández explicó que esto será posible gracias a que el Gobierno de María José Sáenz de Buruaga ha preparado un presupuesto riguroso para 2024, elaborado sin déficit y sin considerar los 133 millones de euros de las entregas a cuenta del Gobierno central (cantidad conocida posteriormente), que ahora se destinarán en parte a resolver esta situación.
«Es lamentable que una gestión deficiente nos obligue a destinar recursos para cubrir no solo un déficit, sino un verdadero desastre financiero. Recursos que podrían haberse utilizado para otros fines, como fortalecer la programación», lamentó Eva Guillermina Fernández, quien estuvo acompañada en la rueda de prensa por el director general de Cultura y consejero delegado de la SRECD, Juan Antonio González, y por el director de la sociedad, Gustavo González.
Fotografía: Miguel de Arriba












